Las políticas más vergonzosas de las izquierdas

Irán. | Europa Press.
He visto imágenes de filas de bolsas con los cadáveres de personas asesinadas por manifestarse, pero eso no ha provocado que la izquierda de nuestro país organice manifestaciones de protestas como las de Gaza, ni “flotillas”.

Es muy curioso como amplios sectores de la izquierda no dejan de repetir que los Estados Unidos quieren robar a los venezolanos su petróleo, pero no he oído decir que hasta ahora Rusia, China, Cuba e incluso Irán se han estado haciendo con ese mismo petróleo y de paso beneficiando a una gigantesca mafia dictatorial. Eso no lo pregonan los voceros de una izquierda plagada de ladrones de todo tipo de pelaje y que además se ha sentido cómoda ante los desmanes que comete la dictadura venezolana, a la que por cierto defienden y califican de democracia ejemplar.

Algo parecido está sucediendo con la brutalidad con la que las autoridades iraníes están reprimiendo a los ciudadanos que están saliendo masivamente a las calles contra la opresión y penuria a la que les tiene sometidos la dictadura teocrática que gobierna el país desde hace casi medio siglo. 

Ya se habla de miles manifestantes masacrados, buena parte de las ciudades del país están literalmente en llamas y se está disparando la expectativa de que colapse el poder islámico. 

Me pregunto por qué durante semanas los medios de comunicación españoles no han dado la relevancia que merece lo que sucede en Irán, algo especialmente llamativo en la televisión pública, donde una presentadora llegó a decir que el pueblo iraní se manifiesta contra la ultraderecha, es impresentable. Incluso las organizaciones internacionales no han reaccionado hasta que se ha sabido que ya hay miles de manifestantes asesinados por la dictadura iraní.

He visto imágenes de filas de bolsas con los cadáveres de personas asesinadas por manifestarse, pero eso no ha provocado que la izquierda de nuestro país organice manifestaciones de protestas como las de Gaza, ni “flotillas”, ni siquiera proclamas en redes sociales exigiendo el cese de la represión homicida que se está ejerciendo en Irán contra el pueblo. 

Esto demuestra el sectarismo con el que actúan amplios sectores de nuestra izquierda, en la que incluso un dirigente admitió haber recibido dinero de la dictadura iraní argumentado “cabalgar contradicciones” y, para colmo, el partido que fundó ese individuo se manifiesta en contra de que Europa imponga sanciones a Irán. Menuda banda de sinvergüenzas sectarios y ladrones atornillados al poder.

Es también llamativa la nula reacción en las redes sociales de los sectores políticos del feminismo que nos ha estado vendiendo la idea de que el velo que se ponen las mujeres en la cultura islámica es un símbolo de empoderamiento femenino y un icono de resistencia anticolonialista.

Incluso nos han dicho pamplinas como la de que llevar velo era la nueva moda contra la cosificación y el no estoy aquí para que me miren los hombres. Mientras, las mujeres iraníes se arrancan los velos como símbolo de su resistencia contra una opresiva teocracia, luego las matan. No al control político de la Justicia. 

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