La realidad paralela
Artículo de opinión del Dr. Antonio Monclova Bohórquez, de El Puerto.
Miro a mi alrededor y cada vez me cuesta más trabajo asimilar lo que observo. Me da la sensación de estar viviendo junto a una realidad paralela en la que las cosas que acontecen se interpretan a conveniencia de ciertos sectores sociales, mientras que una buena parte de la ciudadanía parece asistir impasible al espectáculo ofrecido por el relato que promueva el gobierno en ese momento. En esa realidad paralela veo a demasiados ciudadanos que parecen conformarse con manifestar su indignación y a sectores políticos que dicen las muchas cosas que harían para remediar lo que está sucediendo, pero que no hacen nada fuera de sus intereses.
Los medios de comunicación, públicos y privados, que están al servicio del gobierno le ponen cara y ojos a esa realidad paralela, transmitiendo día tras día las imágenes, hechos, y opiniones que permiten consolidarla ante una buena parte de la ciudadanía. Cualquier información y acontecimiento es acomodada para proteger los intereses del gobierno, para lo cual las verdades son transformadas en hechos interpretables y las mentiras en simples opiniones que progresivamente sustituyen a la verdadera situación que nos rodea.
No sé si compadecerme o cabrearme, cuando una de esas personas expone su visión sobre cómo actúa el gobierno.
Tras comprobar las manipulaciones y mentiras que aparecen en medios informativos como RTVE, la SER o El País (por citar a los más descarados), comienzo a comprender porque existen tantos ciudadanos que se ven inmersos en la que yo he denominado una realidad paralela: quizás se deba a que solo se informan por esos medios. No sé si compadecerme o cabrearme, cuando una de esas personas expone su visión sobre cómo actúa el gobierno o sobre la situación de nuestro país. Como repito siempre, cada persona tiene derecho a votar la opción política que le apetezca y que todo partido votado por la ciudadanía merece ser respetado por ello, pero diluir la realidad para decantarse y defender una opción política, es algo de una simpleza intelectual que raya en la insensatez y que dice muy poco sobre la formación política de algunos ciudadanos.
Cuando lleguen las Elecciones recuerden votar a partidos de izquierda para impedir que lleguen los de la derecha y la ultraderecha. Voten a esos partidos, aunque se hayan corrompido hasta los cimientos, aunque muchos de sus miembros sean corruptos, puteros y machistas, aunque sus dirigentes sean unos mentirosos compulsivos, aunque manipulen todas las instituciones públicas que han podido y lo intenten con la justicia, aunque utilicen en su provecho los medios públicos de comunicación y compren a muchos periodistas, aunque hayan subido una burrada los impuestos para luego despilfarrar los dineros y poder financiar falsas políticas de bienestar social. En pocas palabras, en las próximas elecciones voten a la izquierda y sigan disfrutando de una realidad paralela (mientras puedan). No al control político de la Justicia. Fuerza y salud.