Tapándose la nariz

Papeletas. - EP

Artículo de opinión del Dr. Antonio Monclova Bohórquez, de El Puerto.

Me consta que actualmente buena parte de la ciudadanía española desconoce o no recuerda (o prefiere no hacerlo) que antes de las Elecciones Generales de 1996 el gobierno socialista y muchos miembros de su partido estaban envueltos en numerosos escándalos y corruptelas de lo más variopinto. Pero, a pesar de ello, recuerdo que durante la campaña electoral de aquellas Elecciones muchos votantes decían que ellos volverían a votar a los socialistas “tapándose la nariz”. Con el paso del tiempo, aquella frase se convertiría en una especie de justificación para esa parte del electorado, pero en realidad solo es una muestra de un comportamiento más propio de un forofo futbolero que de una persona que ejerce su derecho al voto de manera responsable.

Pero, sobre todo, recuerden taparse la nariz si votan a los que están ahora. En pocas palabras: créense todas las mentiras del gobierno y compórtense como vulgares forofos.

No dudo que quienes votan a una determinada opción política lo hacen por algún motivo, principalmente por pura ideología, por clientelismo o por temor a que le quiten lo que ya disfruta. Pero tampoco dudo que esos votantes se dan cuenta cuando les están engañando aquellos a los que votaron, sobre todo si lo que hacen les perjudica directamente. A pesar de ello votan a los mismos y nada puede hacerse contra un forofismo amparado por los derechos ciudadanos.
En mi opinión, es imposible convencer de lo contrario a quien dice que se tapará la nariz para poder votar a una opción política que le está perjudicando y como en nuestro país hay demasiada gente que piensa de esa manera, tenemos un problema difícil de resolver. Cuando todos los ciudadanos españoles reflexionen sobre el poder se sus votos y sobre lo que deben exigir a quienes votan – en ese mismísimo momento – comenzaremos a vivir una verdadera democracia.
Cuando lleguen las Elecciones recuerden: votar siempre a partidos de izquierda para impedir que lleguen los de la derecha y la ultraderecha, que son muy malos malísimos, que les quitaran sus pensiones y subsidios, que les arrebataran los derechos que gozan ahora e incluso que se comerán por las calles algún niño que otro. Pero, sobre todo, recuerden taparse la nariz si votan a los que están ahora. En pocas palabras: créense todas las mentiras del gobierno y compórtense como vulgares forofos. No al control político de la Justicia. Fuerza y salud.