Las mentiras de las matemáticas
Una verdad desnuda, aislada en el centro mismo de la nada, sólo hiere si está desprovista de esperanza. Sucede, en medio de la locura para cuerdos que es esta maldita pandemia. Los locos a tiempo completo, curados en salud de riesgos invisibles y amenazas ‘fantasma’, sabían ya de lo que iba esta vaina. Jaén, la provincia andaluza con la tasa de mortalidad más alta por COVID-19, vomitaban los mentideros pseudoestadísticos este fin de semana. No sé de qué se sorprenden cuando de sobra es conocido que el mal ataca preferentemente a personas mayores y Jaén lleva demográficamente lastrada demasiado tiempo por culpa de una ecuación donde el orden de las operaciones no es una regla rígida. ¿Es que, acaso, nuestra gente joven mejor preparada no se marchaba a mansalva antes del estallido de la burbuja inmobiliaria? Por supuesto, pero entonces esa sangría se compensaba gracias a la progresiva incorporación de inmigrantes a las actividades laborales menos lustrosas y peor remuneradas. Las matemáticas son un lenguaje en el que nada es verdad absoluta. El número de muertos por coronavirus en España cae hasta los 410 en las últimas 24 horas. Se trata del registro más bajo desde hace casi un mes: el 22 de marzo, 394 fallecidos. “Una cifra que incita a la esperanza”, aseguraba Fernando Simón, director del Centro de Coordinación de Alertas y Emergencias Sanitarias y, en adelante, referencia inexcusable en el santoral laico de este país. Del total de víctimas mortales, el 89,1 por ciento era mayor de 70 años. Sin embargo, repuntan los contagios. Expertos piden más medidas en Japón, al borde del colapso. Italia retrasa su plan de reapertura de la actividad productiva. Las muertes se reducen levemente en el último día en la Comunidad de Madrid, por más que los contagiados repunten…
Nada es verdad, ni siquiera las matemáticas que nos desconfinarán desigualmente y nos distanciarán en tanto sigamos con el miedo y el virus metidos en el cuerpo. Pedro Sánchez acuerda con los presidentes autonómicos planificar un “desconfinamiento asimétrico” que empezará el 27 de abril con la salida a la calle de los niños menores de 12 años y sus tutores. El distanciamiento social, no obstante, ha llegado para quedarse. Deporte individual y paseos a partir de un control muy estricto de la evolución de la infección en cada territorio. Ahí, en el proceso hacia la normalización relativa, Jaén hará valer su baja densidad demográfica. ¿Ven cómo, a veces, la irrelevancia tiene sus ventajas? El presidente de la Junta, Moreno Bonilla, sugería que la desescalada principiara por Andalucía habida cuenta los “buenos” datos regionales. Puras matemáticas. El telón de fondo del 9 de mayo convoca a los políticos al reto del más difícil todavía: el entendimiento, mínimo común múltiplo, en aras del interés general. La primera exigencia de la reconstrucción es la reorientación de las partidas de gastos e inversiones en presupuestos aprobados hace meses, como hacen ahora los responsables de Diputación y de muchos de nuestros ayuntamientos. Planes locales de Empleo y discriminación positiva a autónomos y pymes, atendiendo con recursos suficientes en servicios sociales la creciente demanda de rescate a la población vulnerable. Matemáticas de primeros auxilios.
Hoy, aunque no lo parezca, tras casi 40 días de cuarentena, empieza todo, de nuevo. Desde la reedición de los Pactos de la Moncloa, quimérica cuanto más cerca, a la renta mínima vital, tan urgente como indefinida, o los 14.000 millones de euros extra de liquidez de que dispondrán las comunidades autónomas, y el refuerzo de la atención primaria, que es crucial en esta fase, subrayaba Pedro Sánchez, pero que, a estas alturas, no ha permitido todavía a una buena parte de los sanitarios de la provincia de Jaén tener acceso al test rápido de antígenos. Las mentiras, otra vez, de las matemáticas.