Juan Antonio Palacios

Pensar y decidir

Hay muchas maneras de pensar y decidir, pero si tuviéramos que destacar dos, subrayaríamos una rápida e intuitiva y otra lenta y deliberativa

Hay muchas maneras de pensar y decidir, pero si tuviéramos que destacar dos, subrayaríamos una rápida e intuitiva y otra lenta y deliberativa. En pleno siglo XXI la primera continua siendo automática y poco accesible al conocimiento consciente, mientras que la segunda es analítica y reflexiva, en una mezcla de procesos innatos y aprendidos donde la cultura y la educación formal construyen y guían su funcionamiento.

Además nos permite analizar y resolver nuevos problemas, anticipar y proyectar mundos futuros posibles, y realizar actividades tan increíbles y complejas como son el arte, la ciencia y la tecnología.La primera no es la mala de la película y nos permite en muchas situaciones actuar muy rápido, sin pensar pero de forma muy eficaz y, además racional.

Mientras que en las decisiones no siempre son buenas e infalibles. Sus capacidades argumentativas y lógicas se han producido de la misma manera, como las historias de las civilizaciones,e ilustran tristemente, grandes monstruos de la razón.

Aristóteles decía que “lo que tenemos que aprender lo aprendemos haciendo”. Descartes tenía claro que lo que somos es “Una cosa que piensa”. Y Jean Piaget, matizaba que éramos “. Una cosa que piensa de forma lógica” Nadie es perfecto, tenemos nuestros límites y ser consciente de ello es el primer paso para avanzar y mejorar en nuestra racionalidad personal y colectiva.

Cuando pensamos y decidimos con claridad hacemos de nuestras vidas un canto a la excelencia y un toque de suerte, don de hay más motivos para la celebración que para el disgusto y lucimos nuestro mejor rostro con nuevas miradas, escribiendo calma y buena letra.

Hemos de estar preparados en todo momento para pedir un deseo, y vivir momentos inolvidables, rompiendo moldes y celebrando lo auténtico, brindando por la felicidad y disfrutando del lugar al que siempre volver y donde ocurre todo lo bueno

Entre el pensar y el decidir, necesitamos el poder, el talento y la experiencia de profesionales de todas las edades. En nuestro País, hay una urgente necesidad de reforzar la formación y la recualificación para acelerar la transición hacia un futuro más sostenible.

Debemos esforzarnos en proteger el medio ambiente, promover la justicia social y asegurar la transparencia, que no son solo valores morales, sino la clave para generar rentabilidad y valor a largo plazo. La Inteligencia Artificial aprende, pero solo los seres humano podemos sentir.

El camino hacia un futuro verde se construye poco a poco ladrillo a ladrillo Con anticipación, ambición, y alianzas vamos rumbo a 2030, hacia 1005 de energía renovable, agua reutilizada y envases reciclados. Las redes sociales son una potente herramienta para modular las expectativas de los más jóvenes y en los lazos familiares nos encontramos hoy en día el último reducto frente al ultraliberalismo depredador.

Los que se creen dueños del cargo que tienen por voluntad popular, no dudan en eliminar del camino a todos sus posibles competidores. Tomar decisiones exige saber cual es nuestro objetivo y que es lo que queremos y requiere preparación, planificación y trabajo duro.

La vida es como un puzzle que se monta a base de pequeñas piezas y de, y de la que aprendemos sabiendo admitir nuestras propias equivocaciones. Quienes pretenden llamar la atención disgustando o molestando a los demás terminan terminan siendo devorados por su insaciable egoísmo.