Estoy con Cayetano

No acierta Sara Sálamo (confieso mi absoluto desconocimiento de la biografía y trayectoria de la actriz) cuando ridiculiza -lo intenta- a Cayetano Rivera...
CAYETANO RIVERA. - Archivo
CAYETANO RIVERA. - Archivo

No acierta Sara Sálamo (confieso mi absoluto desconocimiento de la biografía y trayectoria de la actriz) cuando ridiculiza -lo intenta- al matador de toros Cayetano Rivera Ordóñez. Se equivoca en dos vertientes. Pincha en hueso al usar la ironía toda vez el uso de ésta siempre ronda entre lo genial y lo ridículo y Sálamo tropieza en lo segundo. Falla de nuevo a espadas porque el torero no ha hecho más que reclamar al organismo pertinente la ayuda necesaria en estos momentos, algo que resulta incuestionable y objetivamente fuera de todo debate. A pesar de que el sector taurino es un colectivo que inyecta 140 millones de euros en concepto de IVA al Estado cada temporada, éste no ha considerado que deba ser rescatado, ayudado en esta crisis terrible que azota también -como sucede en todos los segmentos- a cientos de miles de familias que viven del sector del arte de la tauromaquia de manera directa. Sin embargo, el mismo Estado entiende que debe acudir en ayuda urgente a la llamada del cine, la danza o el teatro que no lo merecen ni más ni menos que el mundo del toro.


Que nadie retome de nuevo la absurda bandera del maltrato animal porque es mentira. El toreo puede gustarte o no, claro está, pero al final es una cuestión de libertad, palabra ésta que esconde un sagrado derecho que se empeñan en cercenar. La tauromaquia es una manifestación artístico-cultural y así está recogida, aceptada y, por sentido común, comprendida. Es por ello que requiere y merece el mismo trato, ni más ni menos, que cualquier otra actividad de su mismo universo.


Le ha contestado Cayetano a Sara Sálamo que "no estoy desesperado pero sí preocupado por toda la gente que sí lo está porque no tiene para vivir. Y sí, pido esa ayuda al Estado. Además de lo que podamos aportar entre todos. Viniendo de un sector que recibe más de 70 millones al año en subvenciones esperaba más comprensión". Y lo ha hecho para contestar a un tuit miserable en el que Sálamo decía "¡Subvencionado, titiriteros, rojos..! Ah no...Toreros" cuando leyó la intranquilidad de Cayetano tras las palabras de rescate cultural del ministro José Manuel Rodríguez Uribes que aseguró una dotación de 76 millones de euros y no consideró en momento alguno al mundo de los toros como destinatario de este desembolso.


Sara sabe que "viste", que está de moda vomitar culebras sobre la tauromaquia. Viene bien, puntúa, suma, ganas créditos y refuerzas tu posición en el grupo, se lleva y te ubica en el camino de la corriente. Pero también te coloca en ese otro carril del ridículo de quienes meten el pie en el fango de la vergüenza (la propia y la ajena). Estoy con Cayetano.