Mayte González Gallegos

De Berghain a LUX, el estilo de Rosalía como lenguaje

Si hay alguien que ha convertido cada aparición pública en un manifiesto de estilo, esa es Rosalía; desde sus primeras apariciones públicas con estética techno y urbana, hasta la era LUX
Rosalía en la portada de Lux.
Rosalía en la portada de Lux.

Si hay alguien que ha convertido cada aparición pública en un manifiesto de estilo, esa es Rosalía. Desde sus primeras apariciones públicas con estética techno y urbana, hasta la era LUX -blanca, mística y dramática-, la cantante ha construido un universo visual que habla de luz, oscuridad, poder y renacimiento. Vamos look a look para su transformación, conociendo quién está detrás de cada creación.

En sus primeras apariciones, Rosalía eligió un vestido negro de archivo Alexander McQueen, combinado con piezas de Givenchy y Balenciaga, y  la joya de corazón en granate que parecía pesar más que la noche misma. Con el estilismo de Jose Carayol, el negro simbolizaba introspección y misterio, pero también la pasión contenida de un corazón joven que ya cargaba con fama, presiones y expectativas. Era el inicio de un relato visual: lo urbano y lo místico, lo moderno y lo clásico, el caos y la calma, todo en un solo plano.

Saltamos a Madrid, literalmente al más puro estilo Rosalía con el anuncio de LUX, y el mundo cambia de color: falda blanca amplia, camisa que envuelve los brazos, halo rubio sobre la cabeza y zapatos rojos idénticos a los que llevan los papas de la iglesia, un detalle de ceremonialidad, poder y ritual que transforma su look en un acto casi litúrgico. Con Carayol como estilista, blanco y rojo mezclan renacimiento, espiritualidad y raíces, fusionando lo urbano y lo ritual. La portada de LUX profundiza en esa narrativa: blusa que recuerda a camisa de fuerza, velo monacal y labios dorados. Minimalismo y teatralidad se entrelazan. Con esta imagen, Rosalía parece decirnos que la libertad y la restricción conviven en su arte y en su vida. La camisa que envuelve los brazos simboliza los límites que ha tenido que superar -la fama, la presión mediática, la expectativa del público-.

El día del lanzamiento, en los LOS40 Music Awards en Santander, el blanco da paso al negro: top de plumas negras y falda maxi de Balenciaga, bajo la dirección de Pierpaolo Piccioli, con gafas de cristales tipo diamante. El negro ya no es introspección, sino poder y dominio escénico. Las plumas sugieren vuelo, ligereza y ambición; las gafas la mirada futurista, es la visión de alguien que controla su narrativa. Cada detalle remite a su vida: de cantante emergente a estrella global, con conciencia de su propio magnetismo y estilo.

Más tarde, en la sesión promocional de México, Rosalía juega con volumen y estructura: top sin mangas con aberturas y falda larga arquitectónica. El look, aunque urbano, tiene un aire ceremonial, como si el escenario fuera un altar: el contraste de control y liberación nos recuerda su forma de navegar entre disciplina artística y libertad creativa, un reflejo de su personalidad intensa y perfeccionista. En la campaña de LUX, la vemos de blanco de nuevo, con velo tipo hábito inspirada en lo sagrado y lo místico, combinando piezas de Dior, Schiaparelli y Alainpaul bajo la visión de Carayol. Aquí Rosalía es casi una figura litúrgica: elegante, pausada, pero con un aura que impone respeto y admiración. La monocromía refuerza la idea de que la nueva era no es solo música: es narrativa, espiritualidad e identidad visual. Y entre sesiones de fotos y campañas, la vemos en la calle con falda midi globo, camisa blanca y los inevitables zapatos rojos papales, un guiño directo a la simbología de poder y ceremonialidad que atraviesa su estética. Es la Rosalía más cercana, urbana y a la vez teatral, donde tradición, ritual y modernidad se mezclan en perfecta armonía. Rosalía construye un lenguaje visual que nos habla de luz y sombra, de identidad y transformación.

Sus looks no son accesorios: son narrativa, son simbología de su vida, de sus decisiones, de sus contradicciones. Para nosotras, lector@s de Chic Style, la inspiración es clara: monocromía, volumen y estructura que impactan, accesorios que cuentan historias. Porque la moda no es solo vestirse: es comunicar, transformarse y brillar, como hace Rosalía en cada paso que da.