Ser despreciable
No puedo estar más en las antípodas de Gabriel Rufián y, sin embargo, estoy completamente de acuerdo con los calificativos que ha dado a Carlos Mazón, aún presidente en funciones de la Generalitat Valenciana.
Suscribo que Mazón es inútil, despreciable, mentiroso, psicópata, homicida e incapaz y, alguno que otro que yo le pondría pero que, por educación, me los callo.
¿Pero qué íbamos a esperar de un hombre que ha tardado un año en dimitir? ¿Qué pensábamos? ¿Qué iba a decir la verdad en comisión parlamentaria? Pues no, no nos ha decepcionado y una vez más, Mazón ha hecho de Mazón. Ha mentido, se ha desdicho de lo que en otras ocasiones dijo, y, como mentiroso que es, pues no se acuerda de sus mentiras y dice lo contrario a lo que dijo en las pocas veces que ha dado “sus explicaciones”.
Mazón es lo más despreciable que he visto en política. Supera, en negativo, a cualquier otro político que haya ostentado cargo público de alta responsabilidad. Bueno, en el 11M los hubo que también, con sus mentiras, quisieron influir en los votantes, también con muertos de por medio, y la ciudadanía leenvió a la oposición.
Ahora el PP no convoca elecciones en Valencia, que es lo que debería hacer, porque sabe que puede perder ese gobierno. Pero si no es ahora, será después. Porque cada vez que vemos a Mazón, el enfado, la indignación y el desprecio a ese ser es aún mayor. En lugar de asumir sus responsabilidades, 12 meses después, sigue cobardemente dando escusas o lo que es peor, creyéndose sus propias mentiras.
Una comisión parlamentaria, la mayoría de las veces, no sirve para nada. Pero esta ha servido para ver que Mazón es, y lo repito, un ser despreciable. Un presidente que no se merecieron los valencianos, menos aún las familias de los fallecidos en la DANA. No soy independentista catalán, ni mucho menos, soy andaluz y a mucha honra. Pero Gabriel Rufián, con sus calificativos, me representa. Me siento identificado con su desprecio, con su indignación y empatía con los familiares de las víctimas. No votaré nunca a Esquerra Republicana, porque no soy catalanista, pero desde aquí agradezco su empatía con los que sufrieron y su asco por el que aún hoy es presidente en funciones.