El arte de regalar con billetera ajena

Artículo de opinión de José Antonio Gomila. VOX El Puerto.
El portavoz de VOX El Puerto, José Antonio Gomila. | VIVA
El portavoz de VOX El Puerto, José Antonio Gomila. | VIVA

Estamos viviendo una auténtica edad de oro de la generosidad municipal en El Puerto. De la noche a la mañana, las concejalías de Turismo, Deportes y Relaciones con la Ciudadanía se han convertido en una especie de ONG del entretenimiento, compitiendo entre sí para ver quién ofrece más cursos, talleres y actividades mágicas. ¿El denominador común? Todo es "gratis". Gratis para el que asiste, pero un dolor de cabeza para los que pagamos la fiesta.

Como bien decía un viejo amigo: "cuando a una persona le sale gratis algo, es porque a otro le tiene que estar saliendo muy caro". Y cuánta razón tenía. La cruda realidad es que cada céntimo sale directamente del presupuesto municipal. Es decir, de nuestros maltrechos impuestos.

Lo verdaderamente fascinante de esta gestión es su impecable escala de prioridades. Es enternecedor ver cómo el equipo de gobierno del PP dilapida miles de euros en este festival del ocio mientras el ayuntamiento es incapaz de ponerse al día con los alquileres de las personas más vulnerables del municipio.

Tampoco parece haber prisa para resolver las listas de espera de los dependientes que aguardan asistencia a domicilio, ni para pagar a los proveedores locales, que ya acumulan retrasos de más de 200 días y de más de 12 millones de euros. Pero claro, ¿quién necesita cobrar sus facturas a tiempo cuando puede disfrutar de una maravillosa actividad subvencionada?

Como en toda buena verbena popular, todos estamos esperando la traca final. Con las elecciones a la alcaldía a la vuelta de la esquina el año que viene, el rumor ya corre por las calles: la próxima genialidad será el servicio de autobuses gratis. Nada como mover al pueblo a coste cero justo antes de que tengan que ir a depositar la papeleta.

Para rematar la jugada, la fiesta se complementa con las infinitas e infatigables celebraciones del Sr. Calleja y una auténtica legión de periodistas contratados como "personal de confianza" del Sr. Alcalde.

Todo ello bien aderezado con medios de comunicación privados convenientemente subvencionados y una radio pública, Radio Puerto, que parece haber sintonizado de forma permanente la frecuencia de la campaña del PP.

Al final, la supuesta gratuidad de esta clandestina y anticipada campaña electoral nos va a salir muy cara a todos los portuenses. La generosidad con el dinero de los demás es un arte muy fácil de practicar, sobre todo cuando los aplausos se transforman en votos y las deudas las pagamos los mismos de siempre.