SUVIPUERTO, el medio impropio
A nuestra empresa municipal de la vivienda social que hasta ahora tenía como finalidad la gestión de las cerca de 300 viviendas y arrastra perdidas más de 3.7 M €, se le va a encomendar la promoción y ejecución de viviendas de VPO, así como la construcción de 2 aparcamientos condicionados tanto por la expropiación de los edificios de El Resbaladero como por la concesión de la Autoridad Portuaria.
El pasado 30 de diciembre, a prisas y corriendo como nos tienen acostumbrado este desgobierno municipal, se ampliaba el capital de la sociedad con 25 M € inyectados directamente desde los presupuestos municipales. No se aportaba un plan financiero de las inversiones, ni plazos de ejecución, ni se informaba del posible endeudamiento bancario al que se tendrá que recurrir, ni tampoco contaba con el informe favorable de la dotación presupuestaria por parte de la Intervención del ayuntamiento.
Lejos de acabarse las chapuzas, tampoco se verificó por parte del ayuntamiento si la empresa es o no apta para la realización de estos encargos, si cuenta o no con los medios personales y materiales necesarios, los da por hecho cuando no es así.
Chapuza tras chapuza, llegan las elecciones y necesitan plantar El Puerto de obras nuevas, probablemente inconclusas.
No importa el precio, ni si es el medio más eficaz y eficiente para ejecutar las obras, si tienen que liquidar Suvipuerto lo harán (ya lo hicieron en las últimas elecciones con Impulsa).
Suvipuerto va a operar con costes superiores a las del sector privado al no estar sometido a las exigencias de eficiencia del mercado, va a tener que recurrir a la subcontratación por falta de capacidad lo que implicará un sobrecoste en la intermediación, además con posibles sobreprecios, subcontrataciones irregulares, falta de transparencia y control, posible contratación con terceros por importes mucho mayores que el encargo original.
Lo más beneficioso para el interés público, no para el Sr Beardo, sería garantizar la libre competencia de las empresas y que concurrieran presentando mediante concurso su mejor oferta. Pero esta vía alargaría los tramites, la seguridad, los plazos y la fiscalización de la intervención, algo que no le conviene a nuestro alcalde. Suvipuerto, el medio impropio para los intereses de nuestra ciudad.