Capillitas

Semana Santa - Europa Press
Marzo es otro cantar: mudás, papeletas de sitio, retranqueos varios y alguna que otra ayuda a los priostes, que siempre hace falta “un momento”.

Me hace muchísima gracia escuchar ese comentario tan recurrente de que «la Semana Santa solo dura siete días». Siete días, dicen. Es una pena que dure tan poco. ¿Poco?  Porque, qué queréis que os diga, la mía empieza justo después de Reyes… y, siendo optimistas, termina el Domingo de Resurrección. Siendo realistas, no termina nunca. Eso sí, reconozcámoslo sin pudor: los capillitas somos muy jibias. Muy pesados. Muy jartibles. Pero con fundamento. Os explico.

Nuestra Semana Santa arranca en enero, cuando todavía estamos quitando los adornos navideños, con las primeras igualás, la presentación del cartel oficial y la solemne entrega de las tapas del pregón al pregonero. Actos que, por supuesto, no se pueden perder porque eso es historia viva. En febrero llegan los ensayos, que nunca son pocos: están los tuyos, los de tus amigos, los de los amigos de tus amigos… y eso sin contar las noches que te da por plantarte en Sevilla o en Jerez, “solo a ver un ensayo”, claro.A partir del Miércoles de Ceniza comienza el auténtico no parar: triduos, quinarios, besapiés, besamanos… Y como casi nunca se pertenece a una sola hermandad, el calendario ya viene apretado de fábrica. Para completar el cuadro, no faltan las tertulias cofrades, esas en las que quedas a tomar algo rápido y terminas viendo amanecer, repitiendo por décima vez el mismo debate que nunca se resuelve. Arreglando las cofradías.

Marzo es otro cantar: mudás, papeletas de sitio, retranqueos varios y alguna que otra ayuda a los priostes, que siempre hace falta “un momento”. Y, cómo no, la observación obsesiva del tiempo. Porque en Cuaresma todos somos expertos meteorólogos, con aplicaciones, refranes antiguos y más fe que ciencia.

Y así, entre pitos, flautas y ciriales, cuando menos lo esperes, ya estarás pensando en la Semana Santa de 2027… porque esta, en realidad, aún no ha terminado.