El Hospital

HOSPITAL DE SAN JUAN DE DIOS. - VIVA

Artículo de opinión de Juan Manuel García de Quirós, de El Puerto.

Dicen por ahí que por el Sur somos muy exagerados. No seré yo quien lo niegue. Es más, apruebo esa afirmación sin reparos.

Aquí, en El Puerto, tenemos un caso muy especial. Contamos con tres “hospitales”. Uno, al que llamamos “Frontela”; otro, situado en la confluencia de las calles Zarza y Ganado, conocido por todos como “El Hospitalito”; y un tercero, que para los portuenses es, sencillamente, “El Hospital”.

La vieja fachada encalada ha dado paso a una de piedra, que deja al descubierto la majestuosidad del edificio.

Ese mismo donde tantos portuenses hemos tenido la dicha de nacer. El que se levanta entre la calle Micaela Aramburu y el río Guadalete que nos representa.

Ese Hospital —donde además tiene su sede mi querida Hermandad de los Afligidos—, Dios quiera que por muchos años más, guarda entre sus muros buena parte de nuestra historia.

Y fue precisamente en uno de esos paseos que tanto me gusta hacer por los adentros de mi ciudad cuando pasé por su puerta y me quedé prendado de lo que vi.

La vieja fachada encalada ha dado paso a una de piedra, que deja al descubierto la majestuosidad del edificio. Y por esas cosas que tanto nos gustan a los curiosos, asomé la mirada al patio porticado. Me llevé una grata sorpresa: lo que antes era una ruina, hoy es un hermoso patio que nos transporta a siglos pasados, a aquellos tiempos en que esta ciudad era conocida como “la de los Cien Palacios”.

Seguí mi camino con una mezcla de alegría y tristeza. Alegría por ver recuperado un pedazo de nuestro patrimonio; tristeza porque, una vez más, me hice la misma pregunta que tantas veces me ronda la cabeza y que aún no tiene respuesta:

¿Por qué tenemos que dejar que nuestros edificios se caigan a pedazos para restaurarlos?

Porque como este Hospital, otros muchos ejemplos hay en El Puerto… y todos los portuenses, por desgracia, los conocemos.