¡Que sí!

Artículo de opinión de Juan Manuel García de Quirós, de El Puerto.

PLAZA REAL DE TOROS DE EL PUERTO DE SANTA MARÍA. - VIVA.
PLAZA REAL DE TOROS DE EL PUERTO DE SANTA MARÍA. - VIVA.

Que sí, que yo lo sé y soy el primero en darme cuenta. No me tomo por tonto y veo las cosas como son. Claro que lo veo: El Puerto tiene muchas carencias, y sería un chauvinista si no lo reconociera. Que sí, que El Puerto está sucio y muy dejado. Este año he viajado mucho y he podido comprobarlo: mi ciudad está cada vez más deteriorada. El centro se cae a pedazos y, cuando llega septiembre, parece más muerto que vivo.
Que sí, que en julio el turismo que recibimos no es el ideal. Nos gustaría atraer a otro tipo de visitante, pero, a falta de pan, buenas son tortas. El problema de las discotecas en Puerto Sherry es muy serio, y si no se le pone freno lo pagaremos muy caro.
Que sí, que tenemos una estación de tren hortera y una de autobuses que parece un simple apeadero. Que nuestro vapor, símbolo de la ciudad, se pudre convertido en un nido de ratas. Que la temporada taurina deja mucho que desear y que no me vengan con excusas de que los toros no interesan; este año el empresario no puede quejarse.

Pero, aun con sus sombras, yo lo defenderé siempre a capa y espada, porque en cada rincón guarda la esencia de lo que somos.

Que sí, que las obras en El Puerto se hacen tarde, mal y a veces nunca. Que nuestros políticos —que no nos merecemos— prometen demasiado, cumplen poco y encima nos toman por pánfilos.
Que sí, que todo esto lo vemos todos. Pero también hay una realidad que no podemos negar: El Puerto está de moda. A los hechos me remito. Este verano, amigos y conocidos han venido a mi ciudad gracias a la promoción que hago de Mi Paraíso en mi perfil de Facebook, J. M. Quirós. Y lo sorprendente es que, pese a los pesares, todos han quedado enamorados y desean volver.
Que sí, que El Puerto tiene demasiados defectos. Pero, aun con sus sombras, yo lo defenderé siempre a capa y espada, porque en cada rincón guarda la esencia de lo que somos.