¿Zambombas o Zambombás?

Viva y 7 TV recuperan su Zambomba con corazón, a beneficio de Cáritas Diocesana Jerez

Artículo de opinión de Juan Manuel García de Quirós, de El Puerto.

Ya está aquí la cantinela de todos los años: que si zambombas o zambombás. El eterno debate que resurge con el primer villancico y la primera copa de anís.

Soy de los que piensan que si en la tierra madre de las zambombas —que no es otra que Jerez— se les llaman zambombas, sin tilde y con arte, no hay más preguntas. Cierto es que la RAE acepta ambas formas, y no seré yo quien discuta a la Academia… pero el pueblo manda, y donde hay tradición, hay razón.

Sin tilde, sin remilgos y con todo el compás del mundo.

Pongamos ejemplos. En el Carnaval de Cádiz, esa joya del ingenio, hay una parte del repertorio llamada cuplé. Nadie en su sano juicio le diría cuplet, aunque la palabra venga del francés. Qué raro sonaría, ¿verdad? O pensemos en otro clásico: los churros. A lo que en El Puerto llamamos “churros”, en Sevilla lo llaman “calentitos” y en Madrid, con sus diferencias, “porras”. Y todos tienen razón, porque cada tierra llama a las cosas como las siente.

Por eso, si voy al Teatro Falla diré que he escuchado un cuplé; si desayuno en la Plaza de Abastos de El Puerto, le pediré a la Charo unos buenos churros; y si me da por cantar en Jerez, diré que he estado en una zambomba, como Dios manda.

Así que, en justicia y por respeto a la cuna de la fiesta, se dice zambombas. Sin tilde, sin remilgos y con todo el compás del mundo. Y ya puestos, os lo digo claro: llamarlas zambombás me chirría... ¡y llamarlas zambombadas sería directamente un sacrilegio!