Cine y emociones

Escribir sobre cine siendo una voz nueva se parece mucho a hablar bajito en una sala llena de ruido.
Manuel Cristo Lara. | VIVA
Manuel Cristo Lara. | VIVA

Ya hace algunos meses que arranqué está sección de “Cine y emociones”, y empecé a plasmar lo que siento en la crítica de cine
En mi opinión, el cine es de lo más bonito de este mundo ya que, como dije, es una especie de compañero de vida que siempre estará a nuestro lado. Pero al empezar a escribir, también puedes percibir de inmediato lo que es este mundo hoy día.
Hoy, escribir sobre cine siendo una voz nueva se parece mucho a hablar bajito en una sala llena de ruido. Están las voces de siempre, los nombres que todos reconocen, los espacios ya ocupados. Y uno llega con emociones, con preguntas, con algo que le ha tocado por dentro… pero sin saber muy bien dónde dejarlo. 

Porque no es solo la dificultad de encontrar un hueco. Es lo que ocurre por dentro: la duda, la inseguridad, esa sensación de que quizá lo que uno escribe no es suficiente. Como si hiciera falta algo más que sentir el cine de verdad para poder hablar de él. Quizá no tengamos los grandes focos. Quizá nuestro espacio sea una columna humilde, un rincón perdido en internet o unas pocas líneas en un periódico local. Pero si lo que escribimos nace de la emoción, de la verdad, entonces ya tiene valor. Porque al final, la crítica no debería ser solo análisis. También debería ser un refugio. Un lugar donde entender lo que nos pasa por dentro cuando vemos una historia.
Y aunque a veces parezca que nadie escucha, cada palabra escrita desde ahí es una forma de decir: “Esto me ha dolido. Esto me ha tocado. Esto también soy yo”.
Y eso, aunque sea en silencio, también importa
Sinceramente, a veces me da miedo escribir tanto, no quiero ser como la gente que no para de hablar en la barra de un bar, juzgando y condenando a la otra parte, hablando de todo y de todos como si supiera algo, aunque no sepa nada y ni siquiera le importe saber. Mi objetivo no es dar lecciones a nadie, no quiero juzgar ni condenar, solo quiero mostrar comprensión y cariño a quien quiera darme una oportunidad y seguir leyendo mis críticas.