Recreo ‘Las Marías’ (Segunda parte)
La semana pasada hablábamos de este Recreo que fue construido a finales del siglo XIX en la carretera de Sanlúcar y que debía su nombre a dos Marías (madre e hija), primeras moradoras de este Recreo que, como dijimos, lo mandó a construir Ramón García Ravina, motivo por el que se le conoce también como ‘el de Ravina’.
Con el paso de los años, han sido varios los proyectos urbanísticos que han planeado sobre la casa y los terrenos, todos fallidos o no llevados a término hasta el momento. Para que ni vosotros ni yo nos enredemos en tecnicismos que harían más tediosa la lectura de este artículo, vamos a mencionar los dos proyectos que si tenemos contrastados sintetizándolos al máximo posible. La primera entidad que quiso comprar la casa fue el desaparecido Banco Urquijo quien, previo al desarrollo de su proyecto, se encargó de catalogar minuciosamente aquellas especies arbóreas que no se podían tocar ya que pertenecían al jardín botánico inglés que abordamos en la primera parte.
Posteriormente, sería la empresa portuense Jale quien finalmente compraría el Recreo de Las Marías para un proyecto urbanístico que debido a la posterior situación de la empresa nunca se llegó a efectuar. La familia Lassaletta-Terry residiría en ‘Las Marías’ hasta el 2010, sería Dolores Lassaletta de Grandes y sus hijos quienes conservaron la finca en perfectas condiciones hasta entonces. En la actualidad, el Recreo de ‘Las Marías’ aún existe, pero no es ni su sombra debido al continuo expolio de todos sus elementos decorativos y el estado de abandono del mismo siendo hoy una construcción semi ruinosa.
Otro Recreo de esta familia fue ‘El Caserón’, aún existen vestigios de esta finca, hoy local de un club nocturno. Era una bonita casa de dos pisos que estaba destinada al alquiler por temporadas, en su momento acogió a gente con cierta relevancia como el juez municipal Agustín Merello Reynolds con su mujer.