Los cinco "mejores" regalos de Reyes para alguien que no te cae bien y tiene hijos

El día de Reyes Magos, es muy habitual que sus Majestades dejen regalitos en una casa, pero que realmente vayan destinados a otras familias que más tarde los reparten

Regalos de Navidad. | Jill Wellington en Pixabay
Regalos de Navidad. | Jill Wellington en Pixabay

El día de Reyes Magos es muy habitual que sus Majestades dejen algunos regalos en casas, pero que realmente están destinados a otras familias que durante el día se reúnen para ponerlos en común. 

Y hay quien aprovecha esta situación para realizar "bromas" a algún familiar o directamente fastidiarlo si hay tensiones previas por medio. Por ejemplo, tienes que visitar a tu cuñada, que no te cae bien y además tiene dos hijos revoltosos que no soportas ¿Qué mejor regalo para ellos pueden dejar los Reyes Magos en tu casa que dos trompetas gigantes? Vamos a repasar algunas ideas de los mejores/peores regalos que puedes pedir a sus Majestades en estos casos.

1. Instrumentos musicales infantiles (tambores, trompetas y similares)
Con la excusa de fomentar la creatividad, estos regalos conllevan sesiones constantes de percusión y viento sin partitura, sin ensayo y sin descanso. El entusiasmo de los niños contrasta con la resistencia mental que se exige a los adultos. Ideal si tampoco te caen bien los vecinos. 2x1.

2. Juguetes electrónicos ruidosos y sin control de volumen
Pistolas, metralletas y todo tipo de dispositivos electrónicos que incorporan efectos sonoros o emiten ruidos estridentes de forma constante suelen generar un entusiasmo inmediato en los niños, al tiempo que provocan un desgaste prolongado en los adultos. Si, además, se trata de armas de juguete que disparan alguna pieza, se añade la preocupación constante por el peligro de roturas en objetos de casa. Un nivel superior a este regalo es cuando los Reyes Magos adjuntan varios paquetes de pilas para prolongar la diversión de los chiquillos.

3. Juguetes con miles de piezas pequeñas que requieren montaje
Construcciones complejas, maquetas que parecen no terminar nunca, puzzles de miles de piezas o juegos con instrucciones extensas y complicadas se obsequian como una idea de diversión en familia. Aunque el resultado suele derivar en semanas con piezas extraviadas, frustración y aburrimiento infantil y padres o madres convertidos en montadores improvisados, obligados a retomar una y otra vez el mismo proceso. 

4. Manualidades que requieren supervisión constante
Kits de pintura, cerámica o experimentos prometen aprendizaje y creatividad, pero exigen tiempo, vigilancia y una logística doméstica que no siempre es posible. El regalo acaba convirtiéndose en una obligación añadida para los padres más que en un momento de disfrute para los niños.

5. Juguetes voluminosos para viviendas con poco espacio
Casitas, cocinas, pistas o vehículos de gran tamaño plantean un problema inmediato de ubicación. Su llegada obliga a reorganizar el hogar y sacrificar zonas comunes, creando un problema que se prolonga mucho más allá de la mañana de Reyes. Pero, claro, dile a tu hijo que no vas a montar el Scalextric que los Reyes Magos han dejado para él en casa de tu suegra...

Lo mejor de estos regalos es que quien los reciba, ante sus hijos, tendrá que hacerlo con agradecimiento y una amplia sonrisa para no romper la ilusión de los niños. Eso sí, tendrá un año entero para planificar su venganza.