El suicidio desciende por primera vez desde 2018: un 3,6% menos en 2023
En 2023, las muertes por suicidio en España experimentaron un descenso del 3,6% en comparación con el año anterior, situándose en 4.118 fallecimientos. Este dato, publicado por el Instituto Nacional de Estadística (INE) y recogido en un informe del Ministerio de Sanidad, supone la primera reducción tras un periodo continuo de aumento desde 2018.
De hecho, los suicidios habían ido al alza durante cinco años consecutivos, partiendo de 3.539 decesos en 2018 y llegando a un pico histórico de 4.227 en 2022. Los datos provisionales para 2024 sugieren que esta tendencia a la baja podría continuar, con 3.846 muertes registradas hasta la fecha.
Análisis según grupos de edad
El grupo de edad más afectado por el suicidio en 2023 fue el de 45 a 54 años, con 886 casos, seguido de muy cerca por las franjas de 55 a 64 años (819) y 30 a 44 años (816). Cabe destacar que los grupos de 45 a 54, 55 a 64 y 65 a 74 años presentaron descensos notables, con una reducción de 44, 45 y también 45 fallecimientos respectivamente.
Por otro lado, el segmento de 75 a 84 años reflejó un aumento de 26 casos. Este comportamiento pone de manifiesto cambios importantes en la distribución por edades que merecen seguimiento detallado en los próximos informes.
Suicidio y otras causas externas de mortalidad
En 2023, el suicidio se posicionó como la decimotercera causa de muerte en España y la segunda entre las causas externas, solo superado por las caídas accidentales, que provocaron 4.158 defunciones. La tercera posición la ocuparon los fallecimientos por ahogamiento, sumersión o sofocación accidental, con 3.692 casos.
En conjunto, las muertes causadas por factores externos disminuyeron un 2,9% respecto a 2022, con un total inferior de 541 defunciones en este apartado.
Balance general de la mortalidad en España
En términos generales, España registró 436.124 defunciones en 2023, lo que supone 28.293 muertes menos que en 2022, es decir, una caída del 6,1%. Las muertes por tumores aumentaron levemente un 0,5%, mientras que las causadas por enfermedades del sistema respiratorio crecieron un 9,2%.
El resto de las principales causas de muerte disminuyeron, destacando un descenso notable del 61,3% en fallecimientos por enfermedades infecciosas y parasitarias. Esta reducción se explicaría principalmente por la bajada de muertes por COVID-19, que pasaron de 31.672 en 2022 a 7.940 en 2023.
El informe detalla que el aumento en defunciones respiratorias responde principalmente a un mayor número de muertes por neumonía y gripe (de 9.799 en 2022 a 11.880 en 2023), mientras que las enfermedades crónicas de las vías respiratorias inferiores también crecieron ligeramente (de 12.311 a 12.730).
La mortalidad infantil se mantuvo estable, con una tasa de 2,6 fallecimientos por cada 1.000 nacidos vivos. Las principales causas en este grupo fueron malformaciones congénitas y trastornos vinculados al parto.
Desde una perspectiva demográfica, se percibe el impacto del envejecimiento poblacional en el incremento de muertes relacionadas con enfermedades crónicas y neurodegenerativas, como Alzheimer y Parkinson. No obstante, enfermedades como el Alzheimer y la diabetes mostraron un descenso del 5,6% y 3,2% respectivamente respecto a 2022.
“Estas últimas han mostrado un crecimiento sostenido en las últimas décadas, en parte atribuible a una mayor esperanza de vida y a la disponibilidad de mejores técnicas diagnósticas”, señala el Ministerio de Sanidad.
Variaciones mensuales de las defunciones en 2023
El total de fallecimientos en 2023 fue inferior al del año anterior en casi todos los meses, salvo en febrero y marzo, cuando se registró un aumento. Este fenómeno está vinculado a dos oleadas epidémicas de gripe durante la temporada 2022-23, que alcanzaron su pico máximo en la semana 7 de 2023, según el Instituto de Salud Carlos III.
Esta ola epidémica elevó las muertes en esos dos meses y posiblemente influyó en el incremento de defunciones por neumonía y gripe. En contraste, julio de 2023 mostró un marcado descenso en las defunciones, atribuido a que en julio de 2022 se produjo una ola de calor que elevó la mortalidad de forma significativa.