CTM y Femca libran una nueva batalla en los juzgados: “Es una lucha como la de David y Goliat, pero hay que afrontarla”

Fuentes de toda solvencia indican que Femca equipara las declaraciones censurando el terrorismo sindical con las acusaciones de terrorismo patronal. La defensa de la CTM difiera porque las empresas ejercen poder con señalamientos y criminalizando a los trabajadores 
Huelga del metal en Cádiz. - Eulogio García
Huelga del metal en Cádiz. - Eulogio García

Tras la vista celebrada en el Juzgado de lo Social número 1 por la demanda de la Coordinadora de Trabajadores del Metal (CTM) contra Femca, hay que esperar si se estima o no la excepción procesal de incompetencia, dado que la patronal ha esgrimido que el pleito debe dirimirse en la jurisdicción civil.
Lo que sí quedó claro ayer es que Femca considera que las acusaciones contra la CTM, a la que tachó de desarrollar “terrorismo sindical” antes, durante y después de la convocatoria de la huelga en junio de 2023, son equivalentes a las utilizadas por las organizaciones sindicales al hablar de “terrorismo patronal”, según fuentes de toda solvencia.

Para la defensa de la CTM, que recae en la abogada Belén Romero, no hay comparación posible. Recuerda que no hay que olvidar el poder de la patronal para “despedir o castigar”, eludiendo en muchas ocasiones la ley, a los trabajadores que plantan cara ante los incumplimientos de sus derechos laborales.

“Es una lucha como la de David y Goliat, pero hay que dar la batalla en los juzgados”, señala, porque que Femca “no solo provoca daños morales al sindicato”, sino que también “cuestiona la democracia en el ámbito laboral”. “No es tolerable soportar señalamientos y criminalización sin adoptar las acciones legales que corresponden”, resume.

Y confía en que los argumentos de la demanda sean tenidos en cuenta: “La denigración pública y difamación, así como la atribución de actos ilegales inexistentes, tiene como objetivo desmerecer a la organización en su ámbito profesional y social, generando una dinámica de rechazo entre los trabajadores del sector”.

Cabe recordar que la CTM reclama 30.000 euros como indemnización por daños morales, que, en caso de ser percibidos, serán destinados exclusivamente a causas benéficas y solidarias.

El sindicato interpuso la demanda tras el dictado de sentencia estimatoria del Tribunal Superior de Justicia de Andalucía (TSJA), que desestimó la denuncia de Femca con intención de calificar de ilegal la huelga convocada en junio de 2023, y que absolvió al sindicato de todos los pedimentos efectuados por la patronal.

Además, la abogada Belén Romero considera que las acusaciones de Femca de generar pérdidas millonarias en el sector naval, al tiempo que tacha a la CTM de “sindicato inexistente”, no se sostienen al resultar contradictorias.