Proponen dedicar una calle de Chipiona a la cantante Josefa Porras Mora ‘Marina’
La Asociación Cultural Caepionis, con la colaboración del colectivo cultural Espacio Vacío y la Peña Flamenca José Mercé, ha presentado al Ayuntamiento de Chipiona una propuesta para que la artista local Josefa Porras Mora, conocida artísticamente como ‘Marina’, dé nombre a una calle del municipio.
Nacida en 1948, Marina fue una reconocida cantante y tonadillera en las décadas de los sesenta, setenta y ochenta. Hija de Lucía Mora Reyes y Antonio Porras Rodríguez, estuvo casada con José Ignacio López de los Reyes y es madre de dos hijos. Además de su carrera artística, fue secretaria y profesora en una autoescuela, y regentó su propio bar, La Peña “Los Treinta del Pentagrama”, ubicado en la calle Carlos Haya, donde aún reside.
Sus primeros pasos en la música los dio en los teatros y actos de fin de curso de los colegios, así como en actuaciones benéficas para recaudar fondos destinados a las cabalgatas de Reyes y otros eventos sociales. A los 16 años, durante un viaje a Madrid, tuvo la oportunidad de iniciar una carrera profesional, pero no pudo aprovecharla debido a su corta edad y a los temores de sus padres ante la idea de que una joven viviera sola en la capital.
Su ámbito artístico se centró en Andalucía, donde actuó y aprendió de figuras como José Manuel Ébora e Isidro Muñoz. De esta tierra, según recuerdan sus allegados, ''extrajo esa espontaneidad que la caracterizaba al cantar, capaz de convertir temas conocidos en algo nuevo y sorprendente''. Tras su matrimonio, se trasladó a Madrid, donde contó con el apoyo de su amiga Rocío Jurado. Compartió escenario con artistas de la talla de Rocío Jurado, Mari Trini o Marifé de Triana, y actuó en numerosas salas de fiestas y teatros de todo el país. Su talento la llevó a ganar diversos reconocimientos, entre ellos la ‘España de Oro’. En 1997, Radio Chipiona le otorgó el galardón de “Personaje entrañable” en los Premios Populares.
A lo largo de su carrera grabó numerosas canciones, pero decidió retirarse de los escenarios tras el fallecimiento de su madre, quien cuidaba de su hijo enfermo. ''Dejó la música por amor a su familia'', recuerdan desde la Asociación Caepionis, que defiende que ''su nombre debe formar parte del callejero chipionero como muestra de reconocimiento a su trayectoria y a su entrega artística''.