La campaña de cereales no remonta y Asaja alerta de rendimientos bajos pese a las lluvias
La campaña de cereales en la provincia de Córdoba ha arrancado bajo un escenario atípico por condiciones meteorológicas adversas. Fernando Adell, presidente de Asaja Córdoba, ha alertado que, pese a una pluviometría superior a la media, los resultados de la cosecha están por debajo de lo esperado.
- Inicio de cosecha y clima irregular en Córdoba
- Variaciones en los cultivos de cereal
- Estado y dificultades en cultivos de leguminosas
- Precios y sostenibilidad del sector agrícola
El responsable de esta organización agraria detalla que las intensas lluvias invernales y primaverales han generado una disparidad notable entre las parcelas. Algunas registran rendimientos aceptables, mientras otras sufren pérdidas significativas, lo que evidencia una campaña desigual y de producciones medias-bajas.
Las condiciones climáticas han impedido intervenir en los cultivos en los momentos clave. En muchos casos, no ha sido posible tratar las parcelas contra plagas ni aplicar abonos en el momento indicado, complicando el desarrollo óptimo de las plantaciones.
Variaciones en los cultivos de cereal
Las lluvias persistentes han favorecido la proliferación de enfermedades fúngicas y malas hierbas, obligando a repetir tratamientos fungicidas en numerosas ocasiones. Además, diversos retrasos en la aplicación de abonos y fitosanitarios han afectado negativamente la evolución final de los cultivos.
La cosecha prevista arroja cifras que vuelven a niveles similares a años anteriores, a pesar del exceso de agua registrado. En cuanto a variedades, los trigos blandos mantienen mejor condición que los trigos duros y las cebadas, aunque con producciones inferiores a la campaña pasada.
Además, la plaga del mosquito del trigo (Mayetiola destructor) sigue siendo un problema recurrente en la provincia. Las previsiones apuntan a un rendimiento medio de 3.500 kilos por hectárea en trigo blando, y alrededor de 2.800 kilos por hectárea en trigo duro.
Estado y dificultades en cultivos de leguminosas
Los cultivos de leguminosas también presentan contraste según la especie y la zona, afectadas por las lluvias persistentes que dificultaron las siembras y redujeron la superficie destinada a estos cultivos.
Muchos terrenos no pudieron ser sembrados y, en los que sí, problemas en la germinación y enfermedades afectaron gravemente la producción, especialmente en guisantes y habas. Por otro lado, los garbanzos de primavera muestran un desarrollo satisfactorio y un buen estado vegetativo hasta ahora.
Precios y sostenibilidad del sector agrícola
La rentabilidad de los agricultores de cereales continúa siendo un gran desafío. La patronal agraria subraya que, aunque los costes de producción han aumentado significativamente en las últimas décadas, los precios percibidos no han evolucionado al mismo ritmo.
Como ejemplo, se compara el precio del trigo blando en 1990, que era de 25,60 pesetas por kilo, equivalente a 153,86 euros por tonelada. Ajustado según la inflación acumulada del 155%, ese precio debería equivaler hoy a aproximadamente 392 euros por tonelada.
Esta diferencia refleja la pérdida de poder adquisitivo y rentabilidad de los cerealistas, presionados además por el incremento de costes en semillas, fertilizantes, fitosanitarios, combustible, maquinaria y mano de obra. Por ello, desde Asaja Córdoba se exige tomar medidas que aseguren precios justos, coherentes con los costes actuales y el esfuerzo de los agricultores.
Ante el aumento de plagas y enfermedades, Fernando Adell reclama a las administraciones que permitan realizar las labores agrícolas en el momento adecuado. Subraya la necesidad de "dejar a los agricultores labrar en tiempo, para intentar sanear los suelos de todas las plagas y enfermedades que están sufriendo los cultivos y que cada vez son más agresivas, contribuyendo así a mejorar la sanidad vegetal y la sostenibilidad de las explotaciones agrícolas de la provincia".