Investigadores de la UCO crean un método rápido y sostenible para detectar restos de drogas en superficies
Un equipo de la Universidad de Córdoba (UCO) ha diseñado un nuevo procedimiento para detectar drogas en superficies de manera “más rápida, sencilla y respetuosa con el medio ambiente”. El método no solo permite saber qué tipo de droga estuvo en contacto con la superficie, sino también medir con precisión la cantidad presente, y todo ello en un tiempo récord de cinco minutos.
El avance ha sido desarrollado por el grupo de investigación FQM-215 – Affordable and Sustainable Sample Preparation. Según detalla la institución, la clave está en el uso de un elemento habitual, una pequeña pieza de tejido de algodón, que se humedece con unas gotas de metanol para recoger los posibles residuos de drogas. El algodón, compuesto principalmente por celulosa, absorbe con facilidad las partículas presentes y reduce notablemente la necesidad de recurrir a productos químicos más contaminantes.
Tras el muestreo, el análisis se realiza combinando desorción térmica y espectrometría de masas, una técnica capaz de identificar moléculas con alta precisión. La muestra se introduce en una interfase diseñada por el equipo, donde se calienta para liberar los compuestos y posteriormente se ionizan mediante plasma. Este proceso permite que el espectrómetro de masas pueda reconocer la droga detectada y cuantificarla.
“El uso de la espectrometría de masas nos ofrece niveles de sensibilidad muy elevados”, señala Carlos Calero, uno de los autores del estudio junto a Rafael Lucena y Soledad Cárdenas. Gracias a esta sensibilidad, el equipo puede detectar incluso restos invisibles para el ojo humano, llegando a identificar hasta cuatro nanogramos de droga en una superficie de 100 centímetros cuadrados.
La investigación, publicada en la revista Analytica Chimica Acta, ha sido probada con diferentes sustancias —como cocaína, metadona y codeína—, con distintos tipos de superficies y también con telas de algodón de varios colores. La simplicidad del método y su elevada eficacia lo convierten en una herramienta con gran potencial en ámbitos como la criminalística, los controles de sustancias o las investigaciones policiales.