La gripe aviar se extiende en Doñana: dos cigüeñas más han dado positivo

Los análisis han confirmado la presencia de gripe aviar en dos ejemplares de cigüeña blanca que fueron halladas en el Caño Guadiamar
Imágenes de las Marisma del Coto de Doñana. | Europa Press.
Imágenes de las Marisma del Coto de Doñana. | Europa Press.

El Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación ha informado a la Junta de Andalucía sobre resultados positivos en dos muestras biológicas extraídas del Entorno Natural de Doñana. Estas muestras, enviadas al Laboratorio Central de Veterinaria de Algete el pasado 3 de septiembre, han detectado la presencia de gripe aviar en dos cigüeñas blancas encontradas en el Caño Guadiamar, en Aznalcázar (Sevilla).

Ante esta situación, la Junta de Andalucía ha decidido mantener el nivel 2 de emergencia en el Espacio Natural de Doñana como medida preventiva. Este nivel de alerta conlleva un incremento en la vigilancia epidemiológica de aves silvestres, particularmente de especies migratorias y acuáticas, así como la implementación de un protocolo más riguroso para la recolección de cadáveres o ejemplares que presenten síntomas compatibles con la enfermedad.

  1. Protocolo y recomendaciones
  2. Medidas para los trabajadores

Protocolo y recomendaciones

En una declaración a Europa Press, Manuel Fernández Zurbarán, director general de Salud Pública y Ordenación Farmacéutica de la Junta de Andalucía, ha brindado una serie de recomendaciones incluidas en el protocolo establecido por la entidad. Entre ellas, se destaca la necesidad de evitar el contacto directo con aves acuáticas o silvestres en los parques, manteniendo una distancia mínima de un metro.

Además, se aconseja no alimentar a las aves para prevenir aglomeraciones y reducir la proximidad entre ellas. Es importante evitar tocar superficies que presenten excremento visible de aves y respetar las zonas acotadas dentro del parque. En caso de encontrar un cadáver de ave o un ejemplar enfermo, se debe abstener de manipularlo y contactar con el gestor del parque mediante el teléfono establecido.

Asimismo, se recomienda que quienes paseen con mascotas las mantengan con correa y eviten que se acerquen a zonas con excrementos o cadáveres de aves. Después de visitar el parque, es fundamental lavarse las manos con agua y jabón durante al menos 60 segundos o utilizar un gel alcohólico por 20 segundos. En caso de presentar síntomas compatibles con la gripe aviar tras estar en contacto con aves enfermas o muertas, se debe llamar a Salud Responde.

Medidas para los trabajadores

Respecto al personal que tiene contacto con aves y sus hábitats, Fernández Zurbarán ha señalado que el protocolo establece la necesidad de proporcionar formación específica sobre medidas preventivas y el uso correcto de equipos de protección. Además, se requiere una formación básica en vigilancia sanitaria y de bienestar animal, así como la vacunación anual contra la gripe estacional.

Los responsables de los parques urbanos y periurbanos están obligados a comunicar a los usuarios las recomendaciones sobre el manejo de aves mediante cartelería y otros medios adecuados. También deben considerar la implementación de barreras físicas que limiten el contacto directo del público con las aves en determinadas áreas del parque.

El protocolo además exige la vigilancia diaria antes de la apertura y al cierre de los parques para detectar cadáveres de aves o ejemplares enfermos, realizando esta inspección al menos dos veces al día. En caso de encontrar cadáveres, se debe disponer de un protocolo para su recolección y eliminación, que incluya personal capacitado y equipos de protección adecuados.

Durante las operaciones de retirada de cadáveres, limpieza y desinfección, es necesario cerrar total o parcialmente el parque y notificar a los usuarios mediante carteles y otros medios sobre las razones del cierre temporal. Una vez confirmada la influenza aviar por parte del Ministerio de Agricultura, los ayuntamientos o responsables de la explotación deben informar a la Delegación Territorial de Salud sobre las personas expuestas, permitiendo así una evaluación del riesgo y un seguimiento adecuado.