Diez años del Bosque Urbano de Málaga: más de 500 árboles plantados y una década de lucha vecinal
La propuesta de transformar los antiguos terrenos de Repsol en un gran bosque urbano para Málaga cumple una década sin haber dado un paso atrás. Vecinas y vecinos, junto a distintos colectivos agrupados en la Plataforma Bosque Urbano Málaga (BUM), celebran diez años de reivindicación social, movilización ciudadana y defensa jurídica de un proyecto que consideran clave para la salud y el bienestar de la ciudad.
El portavoz de la Plataforma, Pedro Francisco Sánchez, ha recordado que el origen del movimiento se remonta a una iniciativa vecinal surgida tras comprobar el abandono de una gran parcela situada entre dos de los distritos más densamente poblados de Europa, Carretera de Cádiz y Cruz de Humilladero, y con un acusado déficit de zonas verdes. “Dos vecinos se preguntaron por qué esos terrenos no podían convertirse en el gran pulmón verde que Málaga necesita”, ha explicado.
Según Sánchez, durante estos diez años la Plataforma ha intentado convencer al equipo de gobierno municipal y al alcalde, Francisco de la Torre, de la necesidad de destinar el suelo íntegramente a zona verde. Sin embargo, lamenta que desde el Ayuntamiento se haya priorizado el desarrollo urbanístico frente a la salud y la calidad de vida de la ciudadanía. En este contexto, la decisión final sobre el futuro de la parcela se encuentra actualmente en los tribunales.
Desde la Plataforma aseguran contar con argumentos jurídicos suficientes para reclamar que los terrenos recuperen la calificación de zona verde en su totalidad, tal y como recogía el PGOU de 1983. Sánchez ha subrayado además que el proyecto no habría sido posible sin el apoyo de cientos de personas voluntarias y las aportaciones económicas vecinales, que han permitido sostener tanto la vía judicial como la acción sobre el terreno. “Llevamos más de 500 árboles plantados, que son cuidados y regados por voluntarios y voluntarias de BUM”, ha destacado.
Apoyo de la oposición municipal
La reivindicación del Bosque Urbano ha vuelto a contar con el respaldo de la oposición municipal. El grupo socialista en el Ayuntamiento de Málaga ha reiterado su rechazo a nuevos desarrollos urbanísticos en la zona y ha insistido en la necesidad de convertir los 177.000 metros cuadrados de los antiguos terrenos de Repsol en un gran espacio verde. La viceportavoz socialista, Begoña Medina, ha defendido que el proyecto permitiría mejorar la calidad de vida, mitigar las altas temperaturas y combatir la contaminación atmosférica y acústica en dos de los distritos más afectados.
También Izquierda Unida ha mostrado su apoyo en el décimo aniversario de la Plataforma. Su coordinadora provincial y concejala en el Ayuntamiento, Toni Morillas, ha denunciado el carácter especulativo del proyecto municipal y ha equiparado la lucha vecinal con “David contra Goliat”. Morillas ha subrayado que Carretera de Cádiz es una de las zonas con mayor densidad de población, menos zonas verdes y mayores niveles de contaminación de la ciudad, por lo que considera imprescindible destinar el suelo a un gran bosque urbano.