La Junta refuerza la salud bucodental en Málaga con más de 2,3 millones para modernizar gabinetes odontológicos

El Plan Integral de Salud Bucodental amplía la atención a menores de cero a cinco años y dispara la demanda de consultas infantiles en la provincia

La delegada de la Junta en Málaga, Patricia Navarro, junto al delegado de Sanidad, Carlos Bautista, el alcalde del municipio, José García Orejuela, y la gerente del área sanitaria norte de Málaga, Belén Jiménez. / JUNTA DE ANDALUCÍA
La delegada de la Junta en Málaga, Patricia Navarro, junto al delegado de Sanidad, Carlos Bautista, el alcalde del municipio, José García Orejuela, y la gerente del área sanitaria norte de Málaga, Belén Jiménez. / JUNTA DE ANDALUCÍA

La delegada de la Junta de Andalucía en Málaga, Patricia Navarro, ha puesto en valor la apuesta del Gobierno de Juanma Moreno por la salud bucodental de los andaluces, acercando este servicio a los centros de salud y facilitando su acceso a la población infantil gracias a la aprobación del Plan Integral de Salud Bucodental de Andalucía (PISBDA). Este plan incorporó en 2023 a los menores de cero a cinco años y ha contado en 2024 con una inversión de 2.305.792 euros para la modernización, renovación y creación de gabinetes odontológicos en Atención Primaria en la provincia de Málaga.

Navarro ha explicado que esta inversión, ampliada durante el presente año, ha permitido renovar el equipamiento de los gabinetes existentes, incorporar nuevo instrumental y crear nuevas consultas tanto en Atención Primaria como Hospitalaria, reforzando así la red asistencial.

Actualmente, la provincia de Málaga cuenta con 35 gabinetes odontológicos, mientras que en el conjunto de Andalucía existen 235, con el objetivo de garantizar la atención bucodental en menos de 30 minutos desde cualquier zona básica de salud. Este refuerzo forma parte de un plan de mejora autonómico que incluye renovación de equipamiento, creación de nuevos gabinetes e incorporación de instrumental, con una inversión cercana a los 28 millones de euros en toda la comunidad.

Además, la presencia de dentistas en los principales hospitales está garantizada para la atención de pacientes que, por su patología base, requieren un tratamiento específico. En este sentido, los hospitales malagueños disponen actualmente de cuatro dentistas a tiempo completo.

Para la delegada, la Consejería de Sanidad, Presidencia y Emergencias está dando una prioridad absoluta a la salud bucodental, centrando especialmente el plan en la población infantil de cero a 15 años. El objetivo es fomentar hábitos saludables, no solo en materia de higiene bucal, sino también en alimentación, para la prevención de caries y otras enfermedades.

Entre los servicios incluidos destacan las revisiones anuales, la educación en higiene bucodental, los consejos dietéticos, las actuaciones de prevención, así como los tratamientos de caries y tratamientos pulpares en dientes permanentes.

La actualización del Plan Integral permitió incorporar a los menores de cero a cinco años, reforzando la prevención y detección precoz desde los primeros años de vida. Según ha señalado Navarro, “en solo dos años hemos logrado que la atención a esta franja de edad se haya multiplicado por tres”.

Asimismo, la delegada ha realizado un llamamiento a las familias con menores de dos a tres años, seis y 12 años para que acudan de forma proactiva a su centro de salud y soliciten cita para las revisiones, así como a las mujeres embarazadas, personas con discapacidad y pacientes con cáncer de cuello y cabeza, que pueden acceder a este servicio a través de la Unidad de Atención al Ciudadano.

Desde el pasado mes de junio, las familias pueden solicitar cita con el odontólogo de cabecera para menores de cero a 15 años mediante los canales habituales del Servicio Andaluz de Salud: el teléfono y la app Salud Responde, la plataforma ClicSalud+ y la app Salud Andalucía.

Todas estas mejoras han provocado un aumento progresivo de la demanda desde 2023. Tras la ampliación de la cartera de servicios, las consultas de menores de cero a cinco años crecieron un 140%, mientras que las de seis a 15 años aumentaron un 64%, lo que se traduce en una mejor detección precoz de caries, un mayor control de la placa bacteriana y una prevención más eficaz de problemas bucodentales en edades adultas.