El informe encargado por la Junta señala que 72% de las viviendas de los Asperones es no habitable

Ha sido elaborado por Cruz Roja dentro del proceso de intervención para la inclusión social de los habitantes de esta zona de la capital malagueña
Presentación del informe./VM.
Presentación del informe./VM.

 Cruz Roja ha presentado a la Junta de Andalucía el  estudio integral sobre la situación real y actual de las personas residentes en la barriada de Asperones, que encargó la Junta de Andalucía, para planificar su inclusión social de forma progresiva en los próximos años.

Y hay datos llamativos que señalan la situación que se vive en esta zona marcada por la exclusión social de la capital. El análisis de las condiciones residenciales en Los Asperones revela una situación de alta precariedad habitacional, marcada por la coexistencia de vivienda originales y construcciones informales conocidas como habitáculos.

Estos últimos, que representan más de la mitad del total de los hogares (51%), han sido edificados por la propia población como respuesta a la falta de alternativas habitacionales y presentan en su mayoría condiciones de habitabilidad muy deficientes. Casi tres cuartas partes (el 72%) de las viviendas del barrio se han considerado no habitables, siendo especialmente alarmante el caso de los habitáculos, siendo la mayoría inhabitables. A esto se suman deficiencias en las redes de agua y electricidad, escasez y mala distribución de equipamientos públicos y una movilidad limitada.

Del total de personas entrevistadas, un 89% tiene expectativas o deseos de traslado:  el 20% manifiesta su deseo de mudarse fuera del barrio y afirma contar con los medios, aunque desconoce cómo hacerlo;  el 69% también desea mudarse, pero no dispone de los recursos para llevarlo a cabo; el 11% no tiene intención de abandonar el barrio de Los Asperones

Sólo el 3% de la población presenta problemas de adicciones, ahora bien, el estudio detecta una alta prevalencia de enfermedades crónicas y trastornos mentales leves o moderados, con buena cobertura sanitaria formal, pero uso limitado de servicios complementarios (teleasistencia, transporte adaptado, etcétera).

El 12% de la población en Los Asperones presenta algún tipo de enfermedad mental diagnosticada (108 personas), de lo que en un 46% es ansiedad o depresión.

Entre las enfermedades crónicas más frecuentes destacan la diabetes mellitus y el asma, patologías que guardan relación con la exposición a humos procedentes de la quema de neumáticos y chatarra, actividad habitual en el entorno.

Condiciones de vida

El estudio refleja un contexto de alta dependencia institucional, con bajos niveles de empleo regulado y fuerte presencia de economía informal. Una de cada cuatro personas es perceptora de prestaciones económicas. Las mujeres constituyen la mayoría de las titulares del Ingreso Mínimo Vital (72,38%), lo que subraya la feminización de la pobreza en el asentamiento.  

Se constata que la tasa de paro es del 82%; que el 34,45% de la población es menor de 16 años y que el37% del total de la población está escolarizada (319), aunque sólo dos personas están en Bachillerato o haciendo un grado universitario.

La población es de 1.106 personas, de las que han participado de forma voluntaria en el estudio un total de 865 (un 84%).  Asimismo, el estudio de Cruz Roja ha constatado, en función de otro tipo de estudios elaborados anteriormente, sobre todo municipales, que las familias que aquí conviven no se han incrementado en los últimos años e, incluso, hay dos unidades familiares menos instaladas en la zona.

El 87% de las unidades de convivencia están predispuestas a la inclusión con diferentes gradaciones. De este 87%, un 19% son hogares con estabilidad básica y más idoneidad para al cambio, que podrían cumplir el itinerario de inclusión social en menos de tres meses; un 68% requiere acompañamiento social y apoyo sostenido en el tiempo, con un proceso no inferior a los seis meses; y el 13% restante precisaría una mayor atención, mediante procesos integrales dirigidos a superar situaciones estructurales de exclusión.