Un juez de EEUU frena otra vez el salón de baile de Trump y reprocha una postura “hipócrita”
El inquilino de la Casa Blanca afirma que ningún futuro presidente "podrá sentirse seguro en eventos, futuras investiduras o cumbres"
Un juez federal de Estados Unidos ha ordenado suspender la construcción del salón de baile en la Casa Blanca que pretendía desarrollar la Administración de Donald Trump. La decisión llega tras considerar que el Ejecutivo intentaba eludir una sentencia anterior mediante argumentos que el magistrado calificó de "increíble, si no hipócrita".
El juez de distrito Richard Leon, responsable del fallo, había emitido previamente una orden para detener el proyecto hasta que el Congreso otorgara su aprobación, permitiendo únicamente aquellas "acciones estrictamente necesarias para garantizar la seguridad de la Casa Blanca y sus terrenos". Sin embargo, criticó que la Administración pretendiera continuar las obras amparándose en que toda la construcción estaría incluida en esta excepción.
Leon afirmó con énfasis: "¡Esa no es una interpretación razonable ni correcta de mi orden!" y calificó la postura del Ejecutivo como "increíble, si no hipócrita". Asimismo, añadió que la seguridad nacional "no es un cheque en blanco para proceder con actividades ilegales", subrayando la importancia de respetar los límites establecidos en su sentencia.
La orden judicial permite ciertas construcciones relacionadas con la seguridad nacional, incluyendo obras subterráneas y otras que sean estrictamente necesarias para proteger infraestructuras de seguridad. No obstante, prohíbe específicamente la construcción del salón de baile propuesto sobre el nivel del suelo que sobrepase esas necesidades, indicando que dicha obra no debe limitar el tamaño y la escala del proyecto aprobado por el Congreso.
Reacción de Donald Trump y disputa pública
Tras conocerse la resolución, Donald Trump respondió con una serie de cuatro mensajes en redes sociales, donde acusó al juez Richard Leon, nombrado por George W. Bush, de manifestar un sesgo personal en su contra. Trump afirmó que el magistrado "odia a Trump" y que "se ha esforzado por socavar la seguridad nacional".
El expresidente aseguró además que "Ningún futuro presidente, viviendo en la Casa Blanca sin este salón de baile, podrá sentirse seguro en eventos, futuras investiduras o cumbres mundiales". Insistió en la idea de que "el salón de baile es de vital importancia para nuestra seguridad nacional, y ningún juez puede detener este proyecto histórico e imperativo desde el punto de vista militar".
Argumentos legales y contradicciones en el proceso
La postura de Trump contrasta con la exposición del juez Leon, quien ha enfatizado que "las medidas de seguridad previstas para el salón de baile aún tardarán meses, si no años, en implementarse". Esto desmiente la alegación del Ejecutivo que sostiene que la imposibilidad de implementar esas medidas de forma inmediata causaría un daño irreparable.
Esta discrepancia es central en la disputa legal, ya que pone en duda la urgencia que la Administración ha argumentado para justificar la continuidad del proyecto sin la autorización del Congreso. El fallo reafirma la necesidad de respetar el proceso legislativo y asegurar que cualquier construcción en la Casa Blanca se ajuste a los límites de la ley y las regulaciones vigentes.