Maduro desmiente otra conversación con Trump, pero llama a avanzar en negociaciones
Alega que Venezuela es "víctima del narcotráfico colombiano"
El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, ha señalado que solo ha mantenido "una sola conversación" con el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, tras las declaraciones realizadas el lunes por el mandatario estadounidense, quien sostuvo que habían hablado "muy recientemente", aunque sin avances significativos.
Según Maduro, el contacto se produjo en noviembre y, pese a las fricciones posteriores, el Gobierno venezolano mantiene abierta la posibilidad de entablar negociaciones con Washington en materias concretas.
Las afirmaciones del dirigente venezolano se han difundido en una entrevista con el académico franco-español Ignacio Ramonet, retransmitida este jueves por la cadena estatal VTV, en un contexto de presión estadounidense y con menciones específicas a acciones recientes en el mar Caribe.
La llamada con Trump y la posición de Caracas
En la entrevista, Maduro ha precisado que el contacto con Trump fue único y ha situado la llamada en una fecha concreta. "Nosotros hemos tenido una sola conversación. Él me llamó el viernes 21 de noviembre desde la Casa Blanca", ha afirmado durante la conversación con Ignacio Ramonet en VTV.
El presidente venezolano ha descrito ese intercambio como un "intercambio de diez minutos", "muy respetuoso" y "hasta agradable". Sin embargo, ha añadido que "las evoluciones post-conversación no han sido agradables", al referirse a la campaña de Estados Unidos contra su Ejecutivo.
Dentro de ese marco, Maduro ha enumerado hechos atribuidos a esa presión, entre ellos bombardeos a embarcaciones en el mar Caribe, confiscaciones de buques petroleros con crudo venezolano, sanciones a empresas e individuos del país y la destrucción de una instalación presuntamente vinculada al narcotráfico.
Estas declaraciones se han producido después de que Trump indicara el lunes que ambos habían hablado "muy recientemente", una versión que Maduro ha rebajado a un único contacto en noviembre.
Ofertas de diálogo sobre drogas y sector petrolero
Pese a la situación descrita, Maduro ha afirmado que su Gobierno está dispuesto a sentarse a negociar con la Casa Blanca. Ha citado como posibles ejes de conversación el combate contra el tráfico de drogas y asuntos energéticos vinculados a las explotaciones petrolíferas.
En ese sentido, el mandatario ha remarcado la necesidad de abrir un proceso de diálogo. "hay que empezar a conversar en serio".
Maduro también ha expuesto posibles fórmulas de cooperación, incluyendo acuerdos específicos y opciones de inversión. "Si quieren conversar seriamente de un acuerdo de combate contra el narcotráfico, estamos listos. Si quieren petróleo de Venezuela, está lista Venezuela para inversiones estadounidenses como con Chevron, cuando quieran, donde quieran y como quieran. (...) Si quieren acuerdos integrales de desarrollo económico, también", ha manifestado.
La referencia a Chevron ha aparecido en el marco de su planteamiento sobre inversiones estadounidenses, sin que en la entrevista se aportaran nuevos detalles operativos más allá de la oferta expresada.
Acusaciones sobre el origen del narcotráfico y tensión regional
En otro tramo de la entrevista, Maduro ha atribuido el problema del narcotráfico a Colombia y ha defendido que Venezuela lo sufre como consecuencia directa. "víctima del narcotráfico colombiano" y que "toda la cocaína que se mueve en esta región se produce en Colombia".
Al abordar la situación fronteriza, ha subrayado: "Tenemos un combate tremendo en la frontera", y ha asegurado que Caracas destina "miles de millones de recursos para tener policías, soldados, operativos, porque la frontera colombiana está totalmente desprovista de protección militar policial". Además, ha añadido: "No hay ninguna colaboración del lado colombiano, así que todo el trabajo lo tenemos que hacer nosotros".
Maduro ha sostenido igualmente que las autoridades venezolanas cuentan con "un modelo perfecto de combate al narcotráfico (y) a las bandas criminales". En ese contexto, ha señalado: "Llegamos hoy a 431 aeronaves del narcotráfico extranjero y colombianas abatidas", tras el anuncio del pasado lunes en el que el Ejército venezolano informó de la destrucción, cerca de la frontera con Colombia, de una aeronave supuestamente empleada para operaciones de narcotráfico.
Sus declaraciones han coincidido con la campaña de presión estadounidense contra el Ejecutivo venezolano y han llegado dos días después de que el presidente de Colombia, Gustavo Petro, afirmara que la instalación atacada por Estados Unidos en Venezuela era una fábrica de cocaína de la guerrilla del Ejército de Liberación Nacional (ELN), organización a la que acusó de permitir "invadir Venezuela" con sus actividades.