El accidente de Adamuz pone de nuevo en el foco al Grupo Azvi

La constructora sevillana finalizó en mayo, junto con Ferrovial, OHL y FFC, las mejoras en el tramo entre Guadalmez y Córdoba donde ha tenido lugar el descarrilamiento mortal

La empresa se pone a disposición de “las autoridades investigadoras y judiciales con la máxima transparencia y rigor”.

Los vagones del tren Iryo descarrilado. |EP
Los vagones del tren Iryo descarrilado. |EP

La tragedia del descarrilamiento de Adamuz, que alcanza ya las 42 víctimas mortales, ha vuelto a poner el foco en la empresa constructora sevillana Azvi, una de las que participó en la UTE, junto con Ferrovial, OHL y FFC, que concluyó en mayo las obras de mejora de la infraestructura de la línea de alta velocidad en el tramo entre Guadalmez y Córdoba, unas infraestructuras, junto a los propios trenes, que están centrando los análisis de la Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios (CIAF).

Además de las inspecciones en los trenes siniestrados y analizar la circulación en días previos, la CIAF ha determinado que será necesario analizar en laboratorio "los carriles en el punto de inicio del descarrilamiento". De hecho, la Guardia Civil ha informado de que sus agentes del Equipo Central de Inspecciones Oculares de Criminalística han estado fotografiando sobre el terreno, fotografiando y analizando un trozo del raíl de la vía desprendido de la vía, lo que podría apuntar a un problema en la soldadura.

La hipótesis de que una de las posibles causas del descarrilamiento estuviera en la propia infraestructura, ha puesto en el foco de nuevo al Grupo Azvi, que realizó por 53 millones en UTE con Ferrovial, OHL (mediante su filial Agrupación Guinovart Obras y Servicios Hispania) y FCC (Contratas y Ventas) las obras de mejora y acondicionamiento de la infraestructura de línea del tramo Guadalmez y Córdoba, en el que se encuentra Adamuz. Incluían también optimizar sus estructuras, túneles y explanaciones (desmontes y terraplenes), y su sistema de drenaje, así como otras actuaciones complementarias, en un tramo de compleja orografía con 44 estructuras (marcos, viaductos, puentes y muros, entre otros) y once túneles.

El Grupo Azvi no ha querido contestar sobre los detalles de la obra que hubieran podido afectar al tramo del siniestro apuntando que en estos momentos “existe una investigación oficial abierta sobre las potenciales causas del siniestro”, reafirmando “nuestra plena colaboración con las autoridades investigadoras y judiciales en todo lo que sea requerido con la máxima transparencia y rigor”.

Emplazaba el Grupo Azvi contactar con ADIF, el Administrador de Infraestructuras Ferroviarias, que ha informado de que la última inspección sobre el terreno realizada el pasado noviembre en la línea de alta velocidad Madrid-Sevilla constató que el carril en el entorno de Adamuz se encontraba en “condiciones adecuadas”.

A esta revisión, que efectuaron a pie técnicos especializados el 5 de noviembre, se suman otras dos: una auscultación geométrica, realizada el 3 de octubre mediante un tren con instrumentación técnica que verificó la correcta disposición de la vía (nivelación, ancho, etc.); y otra dinámica, realizada el 21 de noviembre, también por un tren que comprobó la respuesta del convoy al interaccionar con la vía.

Adif ha asegurado que cumple "escrupulosamente" la normativa sobre inspección y conservación de las infraestructuras ferroviarias, con protocolos y procedimientos que "prestan especial atención al mantenimiento predictivo y preventivo". Asimismo, ha indicado que, ante cualquier incidencia, la infraestructura se inspecciona a pie o a bordo de vehículos ferroviarios.

De este modo, además de las inspecciones periódicas realizadas a pie, Adif ha sostenido que emplea trenes auscultadores que recorren las líneas ferroviarias para examinarlas "exhaustivamente" con ultrasonidos mediante equipos instalados en trenes o a pie. En la red de alta velocidad se realizan dos comprobaciones al año.

Azvi, en el foco también por su relación con Koldo

No es la primera vez que la constructora sevillana Azvi, que preside Manuel Contreras, está en el foco informativo. Es una de las empresas señaladas en la trama de comisiones ilegales que rodea a Koldo García, exasesor del exministro de Transportes José Luis Ábalos, después de que unos audios investigados por la UCO de la Guardia Civil desvelaran el interés de Koldo por realizar una factura sin contrato, de 6.000 euros, que debía cobrar a Azvi.

El empresario y presunto conseguidor que también está imputado en esta investigación, Víctor de Aldama, ya reconoció ante el Tribunal Supremo que Azvi se había beneficiado de la adjudicación de la obra pública a cambio del pago de comisiones. Aldama entregó al juez que instruye la causa, Leopoldo Puente, un contrato de 2019 que, según reconoció, era una garantía de pago de la constructora a la trama de presuntas mordidas por obras del Ministerio de Transportes.

Según acredita la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil, Koldo García era asesor de Azvi en Latinoamérica, contratado a través de la empresa que montó su mujer cuando fue detenido por la Guardia Civil el pasado 21 de febrero de 2024.

Los tres años que Ábalos fue ministro de Transportes, Azvi logró, en solitario, adjudicaciones por un valor de alrededor de 165 millones de euros. En los archivos aportados por la UCO en el sumario del caso también aparecen reuniones de Koldo García con Manuel Contreras, el 9 de febrero y el 28 de mayo de 2021, fecha esta última en la que mantienen una comida en un restaurante de Madrid.

El Debate acaba de publicar que el Grupo Azvi le ha confirmado que la contratación de Koldo como consultor se produjo el 1 de noviembre de 2023 y que tenía como objetivo convertirle en consultor para las regiones de Sudamérica. “Desde Azvi también aseguran que desconocían todos los antecedentes de Koldo y que, cuando empezaron a surgir las acusaciones, rompieron relaciones con él, confirmándoselo el 27 de febrero de 2024. También aseguran que nadie del entorno de Azvi está siendo investigado”, recoge El Debate.