Las viviendas andaluzas pierden hasta un 30% de energía por ventanas deficientes: qué soluciones existen

Pocas personas tienen en cuenta que parte de esa energía pagada en una factura alta no se ha aprovechado, simplemente se ha escapado
La nueva era de la facturación electrónica. - envato.com
La nueva era de la facturación electrónica. - envato.com

Hay un gasto que muchos hogares andaluces arrastran cada mes sin saber muy bien de dónde viene. La factura de la luz sube, el aire acondicionado trabaja a pleno rendimiento, la calefacción no descansa… y aun así la casa no termina de estar a gusto. En muchos casos, la explicación está en las ventanas. Según el Instituto para la Diversificación y Ahorro de la Energía (IDAE), los cerramientos deficientes pueden ser responsables de hasta un 30% de las pérdidas energéticas en una vivienda. Pero no te preocupes, esta situación tiene solución.

Por qué las ventanas importan más de lo que parece

Pocas personas tienen en cuenta que parte de esa energía pagada en una factura alta no se ha aprovechado, simplemente se ha escapado. Por las rendijas, por los marcos que ya no sellan bien, por los cristales que conducen el calor o el frío del exterior hacia dentro. Empresas con larga trayectoria en el sector, como Deceuninck España, llevan décadas desarrollando sistemas de ventanas y puertas de PVC que actúan como una barrera real entre el interior del hogar y las temperaturas extremas del exterior. Sus perfiles crean cámaras de aire cerradas que reducen drásticamente ese intercambio térmico.

Por otro lado, el confort acústico es otra cara del mismo problema. En ciudades como Sevilla, Málaga o Granada, el ruido del tráfico, las terrazas o el ambiente urbano puede volverse agotador si la ventana no filtra bien el sonido. Es por esto que una carpintería bien instalada resuelve el tema de la temperatura y también cambia cómo se descansa en casa, algo que se nota, pero que rara vez se asocia a las ventanas.

Y luego está la seguridad, que tampoco es un detalle menor. Los sistemas modernos incorporan herrajes multipunto y materiales con mayor resistencia que dificultan el acceso no autorizado. En conjunto, sustituir una ventana antigua por una solución actual es una de esas reformas que toca varios frentes a la vez sin que parezca una obra mayor.

Qué pueden hacer hoy los hogares andaluces

El momento es bueno para actuar, y los números lo explican mejor que cualquier argumento. Con los precios de la energía en los niveles actuales, una vivienda que reduce su pérdida térmica nota el cambio en la factura desde el primer invierno. El ahorro varía según el estado de partida de la vivienda, pero en hogares con cerramientos muy deteriorados puede superar el 20% del gasto en climatización. Dicho de otra forma, la ventana empieza a pagarse sola antes de lo que parece.

¿Por qué el PVC ha ganado tanto terreno? Principalmente por una combinación de factores en los que están un óptimo rendimiento térmico, una durabilidad alta y un mantenimiento casi nulo. No se oxida, no se pudre, no necesita tratamientos especiales. Con un poco de agua y un paño basta para mantenerlo en buen estado durante décadas. Con una vida útil que supera los 30 años, el coste inicial se diluye bastante cuando se mira a medio plazo.

La sostenibilidad cierra el argumento cuando te das cuenta de que los perfiles de PVC son 100% reciclables, y hay fabricantes que ya incorporan material reciclado en la producción de nuevos perfiles sin perder rendimiento. Para una región que avanza hacia modelos de construcción más responsables, es una opción coherente.

Cambiar las ventanas de casa termina siendo una de las reformas más rentables que se pueden hacer. Menos gasto energético, más confort, mejor descanso y una vivienda más segura son los cuatro resultados concretos a partir de una sola actuación. Con las ayudas disponibles y la oferta de soluciones actuales, hay pocas excusas para seguir perdiendo energía por los marcos.