Una multitud acompaña al 'Niño perdido' de La Redondela

Miles de personas presencian la procesión este Domingo de Resurrección en la tradicional Fiesta del Huerto de la localidad onubense
el niño perdido. - la higuerita
el niño perdido. - la higuerita

Miles de personas han acudido hoy a la localidad onubense de La Redondela, de 1.200 habitantes, para presenciar la procesión del "Niño perdido", dentro de la tradicional Fiesta del Huerto que marca el Domingo de Resurrección en esta villa desde hace siglos.

La procesión tiene varias particularidades, entre las que destaca que se inicia con dos pasos, el de la Virgen y el Niño Jesús, que posteriormente discurren por separado, para reencontrarse en el tramo final del recorrido.

La simbología de la procesión recuerda varios episodios del Nuevo Testamento, como el encuentro de la Virgen con el niño, en el que los pasos emprenden una veloz carrera en busca uno del otro, y en el que la Virgen se agacha en tres ocasiones hacia adelante, simulando lo que podrían ser las tres caídas de Jesús en su camino hacia el Calvario.

De esta forma, la Virgen de la Esperanza, patrona de la Villa, y el Niño Jesús de la "Bola", realizado en 2002 por el escultor de Cartaya Fernando Álvarez Galán, han salido al mismo tiempo de la iglesia parroquial de Nuestra Señora de los Doce Apóstoles para, posteriormente, separarse.

En representación del Ayuntamiento redondelero se encontraba el alcalde de La Redondela, Salvador Gómez, que este año, además de estar acompañado de su equipo de gobierno y de miembros de la corporación local, también lo ha estado por la delegada territorial de Cultura, Turismo y Deporte de la Junta de Andalucía en Huelva, Natalia Santos, invitada para conocer esta fiesta única y singular en sus características en la provincia de Huelva.

Al final del recorrido ha tenido lugar el espectáculo del encuentro de la madre con el hijo, que se produce después de que éste escenifique la pérdida y la Virgen corra a hallarlo, en la zona conocida como "El Lejío".

Se trata de un recinto realizado por los vecinos del pueblo en la confluencia de las calles Real y Santa María.

Cuando han llegado al huerto, un recinto realizado por los vecinos del pueblo en la confluencia de las calles Real y Santa María, los costaleros de ambos tronos bailan las imágenes al compás de las marchas interpretadas por las bandas de música.

Los actos se completan en la localidad con las subastas de las varas de las imágenes del niño y la Virgen, así como distintos objetos y enseres, entre los que son muy apreciadas las flores que llevan los pasos durante el recorrido procesional.