Investigación abierta por la falsa amenaza de bomba que afectó a un avión de Turkish Airlines
La Guardia Civil ha iniciado una investigación para esclarecer quién está detrás de una falsa amenaza de bomba que este jueves obligó a un avión de Turkish Airlines a realizar un aterrizaje de emergencia en el Aeropuerto de Barcelona.
Según ha informado la Benemérita en un comunicado, la incidencia activó el protocolo de seguridad aeroportuaria y movilizó a distintos cuerpos policiales y de emergencias en la infraestructura.
Durante el tiempo que se mantuvo la situación de alerta, el aeropuerto continuó operando con normalidad y el tráfico aéreo no se vio afectado, de acuerdo con fuentes de los Mossos d'Esquadra.
Investigación por la falsa amenaza
Fuentes de la Guardia Civil han confirmado que se trabaja para determinar la autoría del aviso que desencadenó la alarma. El comunicado precisa que el origen del despliegue estuvo en una amenaza de bomba, motivo por el que se activaron los procedimientos previstos.
Como parte del protocolo, se ejecutaron medidas de seguridad sobre la aeronave y sus ocupantes. En este contexto, se procedió "al estacionamiento de la aeronave en una zona de seguridad, al desalojo de sus ocupantes y a la inspección exhaustiva conforme a los procedimientos establecidos".
Operativo en el aeropuerto y retirada de efectivos
Desde los Mossos d'Esquadra se ha indicado que, una vez controlada la situación, los equipos policiales y de emergencias desplegados en el aeródromo comenzarán a retirarse de forma gradual. Las mismas fuentes han señalado que, mientras duró la alerta, el funcionamiento del aeropuerto se mantuvo dentro de la normalidad.
En la zona intervinieron efectivos de Mossos, Guardia Civil, Bombers de la Generalitat y Policía Local. Además, Protecció Civil activó el plan Aerocat en fase de alerta para el seguimiento del riesgo, un dispositivo que ya ha quedado desactivado.