Cae en España y Portugal una trama que introducía falsos soldadores de Colombia y Perú
La Policía Nacional, en colaboración con la Policía Judiciaria de Portugal y bajo la coordinación de Europol y Eurojust, ha desarticulado una organización criminal dedicada a la introducción irregular de trabajadores extranjeros, principalmente soldadores procedentes de Colombia y Perú, mediante documentación falsa. Esta operación conjunta ha permitido desmantelar una red que, presuntamente, gestionaba la contratación fraudulenta de más de 1.000 personas.
La red delictiva les ofrecía supuestas oportunidades laborales en Portugal en el sector de la soldadura, mientras que en realidad los trabajadores simulaban ser turistas al cruzar fronteras. Según ha informado la Policía Nacional, estas personas pagaban hasta 300 euros por trámites que, en muchos casos, no llegaban a completarse, y trabajaban sin estar aseguradas ni contar con las medidas de seguridad adecuadas, lo que causó accidentes laborales.
La investigación, iniciada en mayo de 2025, detectó la práctica fraudulenta a través de empresas portuguesas implantadas en España, que ofrecían soldadores cualificados a compañías del sector metalúrgico español. Los contratos firmados a menudo estaban redactados en portugués, idioma que los trabajadores no comprendían, y estos tenían que aparentar ser turistas al cruzar las fronteras.
Tras la actuación policial coordinada entre ambos países, fueron detenidas cinco personas en la provincia de Barcelona, dos de las cuales se encuentran en prisión provisional. Además, el máximo responsable de la organización, que dirigía la red desde Emiratos Árabes Unidos, fue arrestado en virtud de una orden internacional emitida a través de Interpol.
Funcionamiento de la red criminal y modus operandi
Los trabajadores extranjeros sufrían numerosos abusos: pagaban sumas adicionales para la gestión de documentación en Portugal que muchas veces no se formalizaba. Además, eran quienes asumían altas inexistentes en la Seguridad Social y trabajaban en condiciones laborales precarias que derivaron en diversos accidentes.
Para dar cobertura aparente a sus actividades ilegales, la organización estableció una empresa en Sabadell (Barcelona) que usaba el mismo nombre que una mercantil portuguesa, brindando así una falsa apariencia de legalidad.
En la operación también participaron la Inspección de Trabajo y Seguridad Social, así como el Centro Especializado de Combate al Tráfico de Migrantes y Trata de Personas, con base en Brasil, lo que evidencia la dimensión internacional del caso.
Impacto y dimensiones internacionales
- Más de 1.000 trabajadores extranjeros afectados, principalmente colombianos y peruanos.
- Contrataciones simuladas como turistas para burlar controles fronterizos.
- Pagos entre 300 euros por trámites administrativos fraudulentos.
- Falta de cobertura en Seguridad Social y condiciones laborales inseguras.
- Detenciones en España, con líderes operando desde Emiratos Árabes Unidos.
Este caso pone de manifiesto la complejidad y el alcance transnacional de redes criminales que explotan la inmigración irregular y la falsificación de documentos para insertar trabajadores en sectores específicos como el metalúrgico en la Unión Europea.