J. S. Canales

¿En marcha el tren del progreso?

Ha tenido que ser la Diputación Provincial de hace un par de años la que ha tenido que salir al paso y entiendo que arbitrar la fórmula económica necesaria para que, para empezar, el municipio más pequeño de la provincia, ¡por fin!, tenga un cajero automático
Toscano junto al nuevo cajero de Cumbres de Enmedio. | Dipu.
Toscano junto al nuevo cajero de Cumbres de Enmedio. | Dipu.

A más de un lector le parecerá el título una expresión con tintes de ironía, porque después de más de tres décadas esperando viajar en AVE, como antaño se decía hacerlo en el expreso, o el ferrobús, o el Taf, por citar los ferrocarriles más explotados entre Huelva y Madrid, pero pasando por Sevilla, y, adentrándonos en el no menos tren de Huelva a Zafra, resulta que ante esa ilusión que suele acompañarnos siempre mirando al futuro, lo que ahora se ha impuesto son los retrasos y opiniones para todos los gustos de la clase política para que la indiferencia de quienes nos representan y de quienes tienen las soluciones en su mano-poder, hacen de esta lamentable situación algo más que el pan de cada día  ( ¿ ) …

Sí, días, meses, años y como una eternidad, esperando ese Consejo de Ministros que si antaño era algunas veces ciertamente generoso con esta tierra que ahora llamamos ‘Huelva, donde todo empieza’, ahora solo produce desazón e incertidumbre. Sí, ahí radica toda la verdad y el colmo de la paciencia cuando resulta -tomen buena nota- que ha tenido que ser la Diputación Provincial de hace un par de años la que ha tenido que salir al paso y entiendo que arbitrar la fórmula económica necesaria para que, para empezar, el municipio más pequeño de la provincia, ¡por fin!, tenga un cajero automático. Da la sensación de que la Diputación Provincial de Huelva había descuidado este servicio y de la noche a la mañana detecta un fallo y con acierto y yo diría que con generosidad incluso (¿) implanta algo sobre lo que los bancos -nadie ha salido al paso de tanto olvido o dejadez- ni siquiera han salido al paso y aplaudido -¡qué menos! - que el municipio más pequeño de la provincia ¡por fin! ya tiene cajero.

Sí, según leo, “los vecinos de municipios y aldeas de la Sierra y Andévalo andan encantados estos días con la instalación y puesta en marcha de los cajeros automáticos que, en la mayoría de los casos, son los primeros que tienen a su disposición al lado de casa… Sí, pueden sacar dinero, pagar recibos y hacer gestiones sin ir -así como suena- a ningún otro sitio. Sí, y más, acciones como estas -pionera en España con estas características, por cierto- deben dar sentido al trabajo de la administración, la Diputación Provincial en este caso. Bueno, y como comentaba un colega, ¡que sigan muchas más!, por el bien de la provincia. Sí, ahora empiezo a entender aquello o eso de que “todo empieza en Huelva”, ironías aparte. Sí, una medida que llevará estos dispositivos a 38 núcleos rurales y urbanos durante el mes de noviembre. Sí, esto se llama progreso, y me pregunto cómo asimilar o acatar algo que dicen que ha sido un gran paso para Huelva la firma del convenio entre la Junta de Andalucía y el Ayuntamiento de Huelva, “por el que la capital onubense será sede del Centro de Innovación en Economía Circular de Andalucía, primer organismo autonómico que se establece aquí de forma permanente, y que ¡naturalmente! -sigo leyendo- viene con presupuesto desde el primer momento, sede provisional -Los Rosales- y futura -antigua cárcel-, aunque su ámbito de actuación es regional. (A propósito: ¿qué pinta en Sevilla la Estación Biológica de Doñana cuando el Parque Nacional ocupa en su mayor parte la provincia de Huelva? La verdad es que sigo sin entender esta decisión por muy andaluces que seamos todos a la hora de tomar decisiones que generalmente aceptamos con un ¿y qué más dá?)

La verdad es que no suelen agradarme demasiado las comparaciones y esto me lleva a creer que hacen falta decisiones y golpes de efecto como este de asumir un servicio que todos nos imaginamos por qué se consiente que lo asuma un órgano de la Administración que ya tiene bastante con mantener unos servicios que demandan fuertes inversiones, y de disponer de fondos suficientes, estoy seguro de que la Diputación Provincial estaría dispuesta a terminar -así, como suena- la llamada modernización de la línea Huelva-Zafra con conexiones-ramales a las explotaciones mineras y siempre pensando en el Puerto de Huelva. ¡Ah! y de paso,  e ironías aparte, es que ya no hay elementos suficientes para esa casi obligada electrificación que ingenuamente pensábamos iría al compás de por aquello de la “reforma integral” de que acaba de ser objeto, ¿no?

A Huelva le faltan padrinos y apoyos parlamentarios y poco a poco, no obstante,  va cumpliendo objetivos. ¿Qué me dicen de esos 255 millones de euros como inversión hasta 2029 en el Puerto de Huelva? Y prácticamente culminar todo el complicado dispositivo hasta la práctica culminación –insisto- de ese gran Puerto Exterior que, además, con el anunciado soterramiento de la avenida de Hispanoamérica devolverá su esplendor de antaño al Muelle de Levante y, en suma, se vendrá a demostrar el alcance de esos 215 millones de euros que Huelva, en esto, ha puesto sobre la mesa y hará posible una obra de ingeniería y arquitectura que nos llenaría de orgullo si Madrid valorase este esfuerzo haciendo bien las cosas en esos otros temas pendientes -algo más que el AVE -y en los momentos oportunos. Yo creo que, pronto, Huelva sí seguirá demostrando eso de que todo empieza aquí, ¿no?