Obras son amores

Tren de Media Distancia. | Archivo.
Huelva ha convivido con una conexión ferroviaria directa con la capital del Estado frágil y vulnerable, con retrasos constantes y una situación que se fue normalizando

El viejo decir se convierte a veces, más que en refrán, en sentencia de obligado cumplimiento. A veces, después de promesas incumplidas o secular abandono por Dios sabe qué causas o motivos para mantener situaciones de abandono, insisto, o de discriminación o auténtico desprecio. La de Huelva, la provincia descubridora y protagonista de sendas epopeyas universalmente reconocidas, no suele entrar en el bombo como entran las demás y encima se la margina olvidando esa igualdad que consagra y debe anteponerse a cualquier acción que por justicia le corresponda. A Huelva se la sigue marginando en servicios e infraestructuras que otras provincias ya vienen disfrutando desde que dirigentes políticos aferrados a lo suyo y de manera sistemática dijeron aquello en el reparto: “Esto también para mí”. Un ejemplo es el que acaba de poner sobre la mesa el presidente de la Diputación Provincial de Huelva cuando dice y escribe: “Hay hechos que marcan para siempre una tierra”…

Sí, para David Toscano Contreras lo ocurrido en Huelva no ha sido una tragedia lejana ni abstracta. Ha atravesado toda la provincia y ha dejado una huella profunda… y desde la consideración más absoluta a ese dolor vivido, hay una realidad que no se puede ignorar. Sí, ojo al dato, cuando dice que una provincia que ha pasado por esa catástrofe de hace tan solo unos días “no puede continuar viviendo aislada, con un trato desigual, con inseguridad y con un futuro incierto para sus hijos”… Sí, lo ocurrido ha situado a Huelva ante un punto de no retorno, porque ha roto algo esencial: la confianza en  que lo básico está garantizado… Sí, todo tiene su hora y su momento y ahí que “durante años esta provincia ha convivido con un aislamiento persistente -los presagios suelen convertirse en realidades- en materia de comunicaciones”. Sí, vayan a la hemeroteca y se llevarán las manos a la cabeza y ahora pensarán que lo de ahora tenía o podría suceder algún día…

Sí, Huelva ha convivido con una conexión ferroviaria directa con la capital del Estado frágil y vulnerable, con retrasos constantes y una situación que se fue normalizando, aunque nunca debió considerarse normal. Sí, porque como reconoce el señor Toscano Contreras, “después de la tragedia esa normalización ya no es posible… Hoy, hablar de ese tren nos quiebra la voz…” Porque cuando una tragedia así golpea a una provincia el humor desaparece; nos lo han robado. No podemos olvidar que nuestras única conexión ferroviaria con Madrid es ese tren en el que han muerto 46 personas, 28 de ellas residentes en la provincia de Huelva. ¿De verdad alguien cree que, después de lo ocurrido, esa situación puede volver a repetirse en esta provincia sin inquietud, sin miedo y sin una profunda desconfianza? Huelva ha reclamado siempre desde la lealtad institucional…

Sí, todo esto avala el desprecio hacia una provincia que lo tiene todo -menos equidad y justa correspondencia con sus necesidades viales. y siempre buscando el consenso y la suma de esfuerzos, impulsando espacios como la Comisión por las Infraestructuras para avanzar con responsabilidad y sin confrontación. Sí, ha habido anuncios, compromisos y promesas. Yo diría que, en definitiva, todo mentiras, cuando ¡qué bonita y oportuna acción cuando en 1992 surgió aquel tren de Alta Velocidad desde Madrid a Sevilla para conmemorar  -ironías aparte- el 500 aniversario del descubrimiento de América, de una empresa gestada en Huelva y por hombres de Huelva!... Pero los hechos, como escribe don David, no han llegado con la misma claridad ni con la misma urgencia…

El aislamiento de Huelva no ha servido para nada, porque mientras tanto, la realidad es clara: Huelva no dispone de aeropuerto. Y su conexión ferroviaria no garantiza hoy las condiciones que una provincia del siglo XXI necesita para vivir, trabajar y desarrollarse con normalidad. Esto ya no va de comodidad. Va de seguridad, de igualdad y de futuro. Sí, en efecto, señor presidente del Gobierno de esta provincia, “no pedimos obras extraordinarias ni proyectos desproporcionados. No pedimos ser más que nadie. Pedimos lo mismo que se considera básico en otros territorios. Desde la humildad, sí, pero también desde la firmeza de quien sabe que ni aceptar menos no es un privilegio, es un derecho”. La realidad no es otra que, desde ahora, Huelva “ya  no puede aceptar que todo siga igual. Sí, porque como humanos no debemos aceptar que la deuda siga igual” y que el tributo, como mínimo, sea que “Huelva ha quedado marcada para siempre por un accidente ferroviario que nunca debió ocurrir”…