De puentes va la cosa
Sí, hubo un tiempo en el que casi nadie en Huelva sabía lo que era un puente, y de pronto, por aquello del Polo de Promoción Industrial y el Plan de Promoción Turística de la Costa de la Luz (¿) nos encontramos con dos, y uno de ellos -me estoy refiriendo a la capital- más que insuficiente e inadecuado, ya que todo surgió ante la necesidad de construir un puente-sifón y, de paso, aprovechando para acercar Huelva a Punta Umbría. No hubo que esperar demasiado para llegar a la conclusión de que, a la vista de sus escasas dimensiones y los problemas suscitados en torno al abastecimiento para el que desde el primer momento fue pensado, había que adentrarse en otra alternativa una vez más que comprobado que, de entrada, su emplazamiento no era el más adecuado. El panorama no admitía demasiadas esperas y aunque se pensó en un principio en construir el actual como enlace con Punta Umbría, pasando por Corrales-Aljaraque, y partiendo de la Ronda Norte (¿), aquello fue descartado al ser considerado como un atentado para Marismas del Odiel…
El puente del Odiel se ha quedado anticuado a la vista del panorama que ofrece a pesar de sus dimensiones y características como nos demuestra el hecho de que su iluminación era más que insuficiente e inadecuados los soportes como se ha venido a demostrar con la nueva iluminación. Lo que acaba de ocurrir con la avería en el sifón y aparte el peligro que supuso para vehículos y personas, todo apunta a que, a lo mejor, hay que olvidarse de Marismas del Odiel y retornar a la solución contemplada pero desechada como un ¿atentado a la naturaleza?, sin pensar que esa solución inicial es la más adecuada (¿), y ya hay quien o quienes apuntan a una construcción intermodal. Sí, un panorama similar al del puente internacional sobre el Guadiana, construido mucho antes del que nos ocupa y preocupa desde 1993. Yo diría que una perspectiva desfasada desde el primer momento, aunque lo de Ayamonte fue algo más que apabullante al no contemplar ni arcenes ni infraestructura ferroviaria como tan acertadamente se hizo -¡albricias¡- en la de unión de Huelva con Palos de la Frontera, también construido tardíamente y que hubiese permitido hacer lo correcto, como primero plantar el polígono industrial del Polo de Promoción Industrial en terrenos que ahora mismo ampliarían la perspectiva de este nuevo ensanche con un vecino ciertamente molesto por mucho de desarrollo y bienestar económico que supongan factorías que desde el primer momento tuvieron que ser ubicadas cerca de La Rábida pero a suficiente distancia del núcleo de población Palermo…
Sí, la cosa va de puentes y de indeseables demoras y nuevos errores, como sucedió hace ya un buen número de años con el puente diseñado por la Diputación Provincial de Emiliano Sanz Escalera, pensado para unir El Terrón (Lepe) con El Rompido (Cartaya). ¡Eso sí que fue toda una tomadura de pelo!, más que un desacierto y hasta un despilfarro como para más inri proclaman esos restos de un puente que Dios sabe con qué argumentos o nefastas decisiones se encontró para que ambas poblaciones hubiesen dado su aprobación en lugar de propiciar aquello de ni para mí ni para ti; sí, al final para ninguno, despreciando una iniciativa para acortar distancias y, en definitiva, mejorar ese enclave costero del que lamentablemente ahí está el peor testimonio de planificar mal las cosas (¿) y dejarlo todo patas arriba. Bueno, algo peor y humillante fue aquel brindis al sol de un presidente de la Junta de Andalucía, que cual iluminado decidió que sería recordado en Punta Umbría al proyectar nada más y nada menos que 3 puentes -3- desde la Punta del Sebo, y para demostrar su generosidad e ironías aparte, una nueva estación de ferrocarril y rascacielos incluido según diseño de Calatrava pensando en el AVE de marras…
El tema de los puentes es inagotable, porque, ¿qué me dicen de ese puente de las mil maravillas que estoy seguro ilusionaría a onubenses y gaditanos para simplemente atravesar el Guadalquivir y, con el permiso del Parque Nacional de Doñana -ojo al dato- dar continuidad a una Costa de la Luz que nos tienen vetada en lugar de favorecer un desarrollo al que no ayudan a quienes ahora mismo tienen la llave de un Destino Huelva cuyos anhelos no solo pueden quedar en manos de esta provincia con demasiadas hipotecas? ¡Ah¡ y que en esto de los puentes, ¿cuándo la unión de la capital con Palos de la Frontera y Moguer, y ya en el otro extremo la conexión de Isla Cristina con la Punta del Moral? A tiro de piedra y como un ejemplo o necesidad para que la Costa de la Luz evite este hasta ahora ancestral aislamiento que a veces nos recuerda esa tradicional apatía y/o desinterés en que estamos sumidos, o indolencia para ser más concretos… Eso.